Manolo Bakes unifica su expansión nacional e internacional bajo una sola dirección y pone el foco en el Reino Unido, sin descartar Latinoamérica ni Oriente Medio. La cadena de pastelería, que ya suma más de 70 establecimientos entre España y Portugal, aspira a aterrizar en uno o dos países nuevos durante 2027, apoyándose en socios locales en lugar de la franquicia que dejó atrás en su propio mercado.
¿Cómo nació Manolo Bakes y quién controla la compañía?
Fundada en 2018 en Colmenar Viejo, en la Comunidad de Madrid, a partir de una pastelería familiar, Manolo Bakes despegó gracias a sus “manolitos”, un cruasán relleno que disparó su popularidad.
La marca recompró en 2024 alrededor de 15 tiendas a sus antiguos asociados, cerca de un tercio de su red de entonces, y desde ese momento opera en España con locales propios. El fondo VGO Capital controla hoy el 49,9 % de la compañía, en la que también participa el futbolista Álvaro Morata.
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David López, al frente de una expansión unificada
La compañía ha nombrado a David López director de desarrollo de negocio global, con el encargo de coordinar bajo una sola estructura tanto las nuevas aperturas en España y Portugal como el desembarco en el extranjero.
López llega tras pasar por KFC, Ghop y Subway, tres cadenas que crecieron precisamente de la mano de operadores locales.
Reino Unido primero, sin cerrar la puerta a Latinoamérica
El Reino Unido se convierte en la prioridad europea de Manolo Bakes para su salto internacional, aunque la empresa deja también abiertas las puertas de Latinoamérica y Oriente Medio. El objetivo es entrar en uno o dos países nuevos durante 2027.
Mientras tanto, la firma mantiene en paralelo su plan de aperturas en la península ibérica.
Socios locales, no la franquicia que dejó atrás en España
Para crecer fuera de España, Manolo Bakes no habla de franquicia de pastelerías: dice que buscará “socios estratégicos” y “operadores multiformato con capacidad para gestionar varios establecimientos” en cada nuevo territorio. La fórmula, un aliado local que abre y gestiona varias unidades bajo la marca, es la que el sector conoce habitualmente como máster franquicia o desarrollo de área, aunque la empresa evite nombrarla así.
El matiz importa porque en España el camino fue el contrario: tras años combinando tiendas propias y asociadas, la marca decidió en 2024 recomprar los locales franquiciados. “Tener un híbrido entre tiendas asociadas y propias se hace complicado, ya que la dedicación y el foco son distintos en cada caso”, resumía entonces la propia compañía en 2024. Fuera de España, en cambio, apuesta por delegar la gestión en terceros.
Café, repostería y formato para llevar como argumento
Manolo Bakes dice que apuntará a ciudades de alta densidad urbana con una cultura consolidada de café y repostería, donde el formato take away y el canal a domicilio tengan peso real en el consumo diario.
El primer país elegido, y el nombre del socio que lo desarrolle, dirán si Manolo Bakes logra replicar fuera de España el ritmo de crecimiento que llevó a la marca de una pastelería familiar de Colmenar Viejo a más de 70 tiendas en la península ibérica.











