La campaña del Impuesto de Sociedades 2026 incorpora novedades que pueden recortar de forma significativa la carga tributaria de pymes y autónomos. Libertad de amortización prorrogada para flotas eléctricas y energías renovables, reserva de capitalización elevada al 20 %, deducciones por I+D+i de hasta el 42 % y un régimen especial para entidades de reducida dimensión: la Agencia Tributaria recoge un catálogo de incentivos que merece la pena revisar antes de cerrar la declaración del ejercicio 2025.
¿Qué es el Impuesto de Sociedades?
El Impuesto de Sociedades (IS) grava los beneficios de sociedades mercantiles, cooperativas, fundaciones y entidades con actividad económica, con independencia de que hayan registrado pérdidas durante el ejercicio.
Su presentación es exclusivamente telemática, a través del modelo 200 (o el 220 para grupos de consolidación fiscal).
Movilidad eléctrica y energías renovables: libertad de amortización prorrogada al 100 %
El Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo (BOE del 21 de marzo), por el que se aprueba el Plan Integral de Respuesta a la Crisis en Oriente Medio, prorroga la libertad de amortización para dos categorías de inversión.:
- La primera abarca los vehículos eléctricos nuevos enchufables, afectos a actividades económicas y que entren en funcionamiento en períodos impositivos iniciados en 2026.
- La segunda incluye las instalaciones de autoconsumo de energía eléctrica procedente de fuentes renovables que sustituyan equipos alimentados con combustibles fósiles, así como las de uso térmico de consumo propio, para períodos iniciados o concluidos en 2025 y 2026.
Amortización acelerada para nuevas inversiones
El beneficio práctico es directo: la empresa puede deducir el 100 % del valor del activo en el ejercicio de puesta en funcionamiento, sin esperar a los coeficientes establecidos en las tablas de amortización habituales. Una flota de reparto renovada a vehículos eléctricos, o la instalación de paneles solares en la sede operativa, reduce así la base imponible de forma inmediata.
Reserva de capitalización: del 15 % al 20 % del incremento de fondos propios
La reserva de capitalización es el incentivo pensado para las empresas que optan por reforzar su patrimonio en lugar de distribuir dividendos. La novedad de 2026 eleva su porcentaje general al 20 % sobre el incremento neto de los fondos propios del ejercicio, frente al 15 % anterior. Cuando la empresa aumenta además su plantilla media y mantiene ese crecimiento durante los tres ejercicios siguientes, puede acceder a porcentajes adicionales.
Mayor reducción para las pequeñas empresas
El límite de reducción sobre la base imponible también se amplía para las empresas más pequeñas: aquellas con una cifra de negocios inferior a 1 millón de euros pueden reducir hasta el 25 % de su base imponible previa. La única condición es constituir una reserva indisponible durante el período marcado por la normativa y no aplicarla de forma simultánea con la reserva de nivelación prevista para entidades de reducida dimensión.
Porcentaje de reducción de base imponible que permite la reserva de capitalización en 2026, frente al 15 % anterior. Las empresas con cifra de negocios inferior a 1 millón de euros pueden alcanzar el 25 %.

I+D+i: porcentajes de hasta el 42 % para las empresas que apuestan por la innovación
La deducción por investigación, desarrollo e innovación tecnológica (I+D+i) es uno de los incentivos más potentes del sistema y también uno de los más infrautilizados. Los gastos de I+D del ejercicio generan una deducción general del 25 %. Cuando esos gastos superan la media de los dos ejercicios anteriores, el exceso se deduce al 42 %. A ese importe se añade un 17 % adicional sobre los salarios de investigadores cualificados adscritos en exclusiva a proyectos de I+D, y un 8 % sobre las inversiones en inmovilizado material o intangible afecto de forma exclusiva a estas actividades.
Para la innovación tecnológica, el porcentaje es del 12 % de los gastos del período: diagnóstico tecnológico avanzado, diseño industrial, adquisición de tecnología externa como patentes o licencias, y obtención de certificaciones ISO o similares. La base correspondiente a adquisición de tecnología externa no puede superar 1 millón de euros.

Contratar cuesta menos en el IS: tres deducciones directas sobre la cuota íntegra
La normativa establece tres deducciones directas sobre la cuota íntegra vinculadas a la creación de empleo, aplicables de forma acumulada.
- La primera otorga 3.000 euros al formalizar el primer contrato indefinido de apoyo a emprendedores con un trabajador menor de 30 años, condicionada a mantener la relación laboral durante al menos tres años desde su inicio. En contratos a tiempo parcial, la deducción se aplica de forma proporcional a la jornada pactada.
- La segunda se activa al contratar desempleados en empresas con menos de 50 trabajadores: permite deducir el 50 % de la prestación por desempleo que el candidato tuviera pendiente en el momento de la contratación, con un tope de 12 mensualidades. El trabajador debe acreditar al menos tres meses cobrando el subsidio antes del inicio de la relación laboral, que deberá mantenerse al menos tres años.
- La tercera, la más cuantitativa para organizaciones con políticas de integración laboral, recompensa la contratación de personas con discapacidad: 9.000 euros por persona-año cuando el grado de discapacidad oscila entre el 33 % y el 65 %, y 12.000 euros cuando es igual o superior al 65 %. Las tres deducciones son compatibles con la libertad de amortización con creación de empleo del régimen ERD.
Empresas de reducida dimensión: cuatro palancas fiscales exclusivas
Las sociedades con cifra de negocios inferior a 10 millones de euros en el ejercicio anterior acceden al régimen especial de entidades de reducida dimensión (ERD), que añade cuatro mecanismos específicos sobre el régimen general.
- La reserva de nivelación permite reducir la base imponible positiva hasta el 10 % de su importe, con un tope de 1 millón de euros.
- Las cantidades minoradas se añaden a la base de los cinco ejercicios siguientes cuando aparecen pérdidas, actuando como colchón anticíclico.
- La amortización acelerada del inmovilizado material nuevo e inversiones inmobiliarias permite deducir hasta el doble del coeficiente máximo de las tablas de amortización.
- La libertad de amortización con creación de empleo habilita a amortizar libremente hasta 120.000 euros de inversión por cada unidad de incremento de la plantilla media, siempre que ese crecimiento se mantenga durante 24 meses adicionales.
Por último, las ERD pueden deducir las pérdidas por deterioro de créditos con clientes insolventes en condiciones más favorables que las del régimen general. La normativa también extiende la libertad de amortización a elementos adquiridos mediante contrato de arrendamiento financiero (leasing), siempre que se ejercite la opción de compra. (Fuente: Agencia Tributaria)
Las ERD pueden acumular beneficios fiscales
Las ERD pueden combinar varios de estos incentivos en el mismo ejercicio. La reserva de nivelación y la libertad de amortización con creación de empleo son compatibles, a condición de que se constituyan las reservas obligatorias de cada mecanismo por separado. Una pyme bien asesorada puede reducir la base imponible de forma muy significativa acumulando ambas herramientas.
Redes de franquicia en España: cuáles de estas ventajas fiscales les resultan más útiles
La gran mayoría de los franquiciados individuales operan bajo el régimen ERD al no superar los 10 millones de euros de cifra de negocios. Esto les abre de forma automática el acceso a la reserva de nivelación, la amortización acelerada y la libertad de amortización con creación de empleo: tres palancas que pocas centrales franquiciadoras comunican de forma proactiva a sus candidatos en el proceso de selección.
Las franquicias de hostelería, distribución o servicios a domicilio que renuevan su flota hacia vehículos eléctricos o enchufables pueden amortizarlos al 100 % en 2026, reduciendo la base imponible desde el primer ejercicio. Los franquiciadores que desarrollan software de gestión propio, plataformas de formación digital o protocolos de servicio estandarizados deberían analizar si sus inversiones califican para la deducción por innovación tecnológica (12 %) o por I+D propiamente dicho (25 % a 42 %). Y las redes con programas de integración laboral generan deducciones de hasta 12.000 euros por trabajador con discapacidad al año, una oportunidad que refuerza la rentabilidad del modelo y el posicionamiento de marca de la enseña ante los candidatos.











