El delivery ya forma parte del paisaje de playas y piscinas españolas. Según un estudio de Ipsos para Just Eat, el 58 % de los españoles ha pedido comida a domicilio en un entorno acuático este verano, una tendencia que abre una oportunidad directa para las redes de franquicias de restauración con capacidad de reparto.
Casi 6 de cada 10 españoles piden comida en la playa o la piscina durante el verano
El informe, elaborado por Ipsos para la plataforma Just Eat y difundido por Europa Press, distingue entre un 17 % de encuestados que pide comida en la playa o la piscina de forma habitual y un 41 % que lo hace de manera puntual. Sumados, ambos grupos convierten la costa española en un auténtico comedor al aire libre durante los meses de verano.
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Una tendencia generacional que se concentra en el Sur, Canarias y Levante
El hábito varía mucho según la edad. El 65 % de los adultos de entre 28 y 41 años y el 61 % de los menores de 27 pide comida preparada en la playa o la piscina, frente a un 52 % de los mayores de 54 años, que prefieren desplazarse a un restaurante.
Geográficamente, el estudio señala las costas del Sur, Canarias y Levante como las zonas donde más se repite esta práctica.
Cuando el calor apaga los fogones: uno de cada catorce hogares no cocina
Las olas de calor cambian también la forma de comer en casa. Un 7 % de los hogares españoles evita encender la cocina durante los picos de temperatura, para no aportar más calor a la vivienda, y se alimenta directamente de sus restaurantes favoritos.
A esto se suma un 19 % de encuestados que recurre a los supermercados aliados de la plataforma para pedir agua, hielo y bebidas frías sin tener que cargar peso bajo el sol. Este uso destaca entre los 28 y 41 años y es más frecuente entre hombres (22 %) que entre mujeres (16 %).
Cenas después de las 23.00 horas y directamente del envase
El verano también desordena los horarios y la etiqueta en la mesa. Un 42 % de los españoles reconoce alterar sus costumbres a la hora de cenar: un 24 % cena sin mirar el reloj y un 18 % pospone la cita gastronómica hasta después de las 23.00 horas.
Un 33 % asegura comer en bañador o sin camiseta para combatir el calor, mientras que un 16 % prefiere cenar en el sofá directamente desde el envase para no tener que fregar.
Cómo pueden las franquicias de restauración aprovechar estos datos
Estos hábitos de consumo dibujan un mapa de oportunidades muy concreto para las redes de franquicia de restauración y delivery. Estas son algunas palancas que las enseñas pueden activar ya este verano:
- Reforzar el reparto en zonas de playa y piscina: dado que el 58 % ya pide en estos entornos, y sobre todo en el Sur, Canarias y Levante, ampliar las zonas de cobertura de delivery cerca de la costa es una prioridad inmediata para los franquiciados de esas regiones.
- Ampliar el horario de cocina más allá de las 23.00 horas: con un 18 % de españoles cenando después de esa hora en verano, cerrar la cocina pronto significa perder un pico de demanda real.
- Lanzar combos “día de ola de calor”: menús familiares listos para pedir sin cocinar, pensados para ese 7 % de hogares que apaga los fogones cuando sube el termómetro.
- Sumar bebidas frías, hielo y agua a la carta de delivery: el 19 % que ya pide estos productos a supermercados aliados es una demanda que las cadenas de restauración pueden captar directamente, sobre todo entre los 28 y 41 años.
- Adaptar el envase para el consumo directo: si un 16 % cena ya desde el envase en el sofá, un packaging pensado para comer sin platos ni cubiertos adicionales refuerza esa experiencia.
- Dirigir la comunicación a menores de 41 años: son el grupo que más pide delivery en la playa o la piscina (65 % y 61 % respectivamente), el público prioritario para campañas en redes sociales y en la propia app de delivery.











