La crisis migratoria en Ceuta deja más de 60.000 cruces fronterizos estimados en menos de 24 horas y al menos 43 muertos. El Centro Comercial Parques de Ceuta, los supermercados Carrefour y de la franquicia Dia y decenas de negocios locales han bajado el cierre por precaución mientras la ciudad afronta su peor jornada desde 2021 y la actividad comercial queda prácticamente paralizada.
Carrefour, Dia y el Centro Comercial Parques de Ceuta entre los establecimientos cerrados
Desde la tarde del jueves, la crisis ha desencadenado una oleada de cierres comerciales en la ciudad. Según información de La Razón, entre los establecimientos que bajaron el cierre alrededor de las 18:00 horas figuran el Centro Comercial Parques de Ceuta, las franquicias de supermercados Dia y Carrefour, y las tiendas de moda Kiabi y MGI. En redes sociales, vecinos apuntan también al cierre de Zara, aunque sin confirmación oficial. Mercadona también cerró sus puertas según el medio El Pueblo de Ceuta.
El impacto se extendió además al ámbito deportivo e institucional: la Real Federación de Fútbol de Ceuta anunció el cierre de sus instalaciones durante la tarde del jueves y del viernes por orden de la Ciudad Autónoma, y el AD Ceuta FC cerró temporalmente su tienda oficial. La decisión de los comercios no respondió a saqueos confirmados, sino a una medida preventiva ante la concentración masiva de personas en las calles.
Los negocios de Ceuta, llamados a cerrar
La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha instado a los comercios, locales y establecimientos con acceso directo desde la calle a mantener cerradas sus puertas hasta que existan garantías de seguridad en toda la ciudad. La recomendación llega después de que la Ciudad Autónoma, a petición de la Policía Local, solicitara adoptar esta medida preventiva debido a la situación extraordinaria que atraviesa Ceuta. (Fuente: Europa Press)
“Abrimos a las 9:00 y tuvimos que cerrar a las 10:30”: testimonios desde los negocios
Los comerciantes que intentaron mantener la actividad este viernes lo describen como una situación inmanejable. Sebastián Antón, trabajador de un pequeño supermercado del centro, explica a RTVE que el establecimiento abrió con normalidad pero hubo que echarlo todo atrás en menos de hora y media ante la presión de la afluencia. “Venían a comprar y pagaban”, aclara, pero advierte que el ambiente ha cambiado: “Muchos llevan tiempo sin dormir, tienen hambre y están empezando a pedir comida. Están nerviosos”.
La imagen que describe José Carlos Lara, propietario de un negocio de rotulación a 800 metros de la frontera, es más cruda aún para el mismo medio: “Mareas de gente por todos los lados. Se pierde la vista de la gente deambulando”. Lara asegura que numerosos comercios, especialmente los de alimentación, permanecen cerrados por temor a que la falta de alimentos entre los recién llegados derive en saqueos. El propietario de un restaurante del centro, que prefiere mantener el anonimato, resume el ambiente: “Negocios cerrados. Tiendas cerradas porque si abres un negocio, te lo invaden. Estamos asustados”, indica en declaraciones a RTVE.
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Compra de pánico, fiestas patronales y una ciudad en estado de excepción comercial
La crisis coincide con las fiestas patronales de Ceuta, una fecha marcada por las celebraciones, el movimiento comercial y la concentración de vecinos en el recinto ferial. En cambio, la jornada ha derivado en una situación excepcional: los propios ceutíes han reducido al mínimo sus salidas. Se compara con el confinamiento de la pandemia.

Redes de franquicia y negocios ante una crisis humanitaria: entre la continuidad del negocio y la solidaridad
Lo ocurrido en Ceuta plantea a las redes de franquicia una doble responsabilidad que rara vez figura en los manuales de operaciones. Por un lado, la protección del negocio: la decisión de cerrar (tomada de forma preventiva por las principales enseñas) es la respuesta lógica cuando la seguridad del personal o la integridad del establecimiento no están garantizadas. Los protocolos de crisis deben contemplar umbrales de cierre, comunicación inmediata con la central y criterios objetivos de reapertura que no dejen al franquiciado solo ante la decisión.
Por otro lado, la situación expone a las redes de distribución alimentaria (Carrefour, Dia, supermercados de proximidad) ante una necesidad básica urgente: miles de personas han llegado a Ceuta sin agua, sin alimentos y sin medios. Algunas cadenas han optado por el cierre total; otras podrían explorar fórmulas de apertura controlada, distribución coordinada con Cruz Roja u otros organismos, o donación de excedentes perecederos. No es solo una cuestión de imagen corporativa: es la posibilidad real de que una red franquiciada alivie parte de la presión sobre los servicios de emergencia.











