Fundada en 2022 por los creadores de Instamaki (la primera dark kitchen española, vendida a Glovo por 5 millones de euros), Berto’s Milanesa da el salto a la franquicia. Con 7 restaurantes en Cataluña, una facturación de 3 millones de euros en 2025 y su primer franquiciado ya incorporado, la cadena prevé alcanzar 15 locales en 2027 y superar los 10 millones de euros en facturación.
Berto’s Milanesa ha incorporado a Spicy4tuna como su primer franquiciado. La marca de carne empanada, que acumula una inversión de 3 millones de euros y opera siete restaurantes en Cataluñaa, anuncia así su entrada en el modelo de franquicia para acelerar su expansión por el resto de España. Antes de que acabe 2026 abrirá tres nuevos locales bajo esta fórmula: en Zaragoza, Valencia y Terrassa.
De Instamaki a la milanesa: el dato de Glovo que lo cambió todo
Detrás de Berto’s Milanesa están Alberto Bonhomme y Enric Rebordosa, los cofundadores de Instamaki, la primera cadena española de dark kitchens especializada en sushi y comida fusión. Fundada en 2016, Instamaki fue adquirida tres años más tarde por Glovo por 5 millones de euros. Tras la venta, ambos permanecieron en la plataforma trabajando en el equipo de marcas virtuales, analizando qué se pedía, qué ciudades carecían de oferta y qué conceptos generaban márgenes reales.
El hallazgo fue claro: de entre 15 marcas experimentales que lanzaron desde Glovo, la de milanesas acaparaba por sí sola más del 30 % de las ventas totales, según destaca el medio Metrópoli
arrancan las milanesas
En 2022, junto al ex-COO de Wok to Walk y directivo de AmRest (KFC) en varios mercados europeos, Adrian Aftowicz, Bonhomme y Rebordosa, los tres juntos lanzaron Berto’s Milanesa como cadena propia de restauración con alma argentina y sabor mediterráneo.
1.000 milanesas al día sin chef en el restaurante: el obrador que hace posible la franquicia
El modelo que hace escalable Berto’s Milanesa es su obrador centralizado en Palau-solità i Plegamans (Barcelona). Cada día salen de allí más de 1.000 carnes empanadas, que llegan congeladas a los restaurantes, según el citado medio. Los locales solo tienen que freírlas y completar el plato con los aderezos: huevo, jamón, sobrasada, patatas o ensalada. Ningún restaurante necesita un chef que domine el empanado. La complejidad está concentrada en un único punto de la cadena, lo que simplifica la formación y garantiza la consistencia del producto.
La materia prima es 100 % local: ternera Black Angus criada en Cataluña, cerdo y pollo de origen km 0. El obrador está diseñado con capacidad para abastecer una red mucho mayor.
¿Cuánto puede facturar un restaurante Berto’s Milanesa?
Un local tipo de unos 150 metros cuadrados logra facturar 65.000 euros al mes con un precio de venta de 13,90 euros por unidad.
Crecimiento de la facturación de Berto’s Milanesa en el primer semestre de 2026 frente al mismo periodo de 2025: de 1,3 a más de 2 millones de euros. (fuente: elnacional.cat)

Zaragoza, Valencia y Terrassa: tres franquicias abren antes de que acabe 2026
Hasta ahora, Berto’s Milanesa operaba siete locales propios en Catalunya: cinco en Barcelona ciudad, uno en el centro comercial Splau de Cornellà y el séptimo en Mataró Park. Con la apertura de la última flagship de 700 m² en Barcelona, los fundadores decidieron que era el momento de abrir el modelo a terceros operadores. Las tres primeras franquicias, previstas antes de que cierre 2026, se ubicarán en Zaragoza, Valencia y Terrassa, al noroeste de Barcelona.
El plan para 2027 fija el objetivo en 15 locales repartidos por distintas ciudades, a un ritmo de unos cinco locales por año. Las prioridades inmediatas para nuevas franquicias son la Comunidad Valenciana, Andorra, Baleares y Zaragoza.
Los números de la franquicia: 200.000 euros de inversión y beneficio neto de 10.000 al mes
Abrir un restaurante Berto’s Milanesa requiere una inversión total de 200.000 euros, que incluye un canon de entrada de 30.000 euros. A eso se añaden unos royalties del 5 % sobre ventas netas más un 3 % de fondo de marketing, con un contrato de 10 años. La marca exige un capital propio mínimo de 100.000 euros y descarta los inversores puramente financieros: busca operadores con implicación directa en la gestión.











