En octubre de 2024, un joven de 21 años abrió en Barcelona una pequeña tienda especializada en porciones de tarta de queso a 99 céntimos. Lo que empezó como un experimento gastronómico se convirtió en uno de los fenómenos de la restauración urbana más comentados de España. Hoy, con doce locales repartidos por varias ciudades del país, la pregunta que muchos emprendedores se hacen es inevitable: ¿se puede abrir un 99Cheesecake en 2026?
¿Se puede abrir un negocio de tartas de queso 99Cheesecake o montar una franquicia?
La respuesta es clara: 99Cheesecake no opera bajo ningún sistema de franquicia. Quien acceda al sitio web oficial de la marca no encontrará ningún apartado destinado a franquiciados ni información sobre cómo incorporarse a la red como operador externo. El menú de navegación de la web incluye secciones sobre productos, tiendas y contacto, pero no existe ninguna vía de acceso para inversores o emprendedores que quieran operar bajo la marca.
Todos los establecimientos de 99Cheesecake son puntos de venta propios, gestionados directamente por el equipo fundador. Se trata de una decisión estratégica que responde a la necesidad de controlar la calidad del producto, la experiencia del cliente y el ritmo de expansión.
¿Cómo es el modelo de negocio de 99Cheesecake?
El modelo de 99Cheesecake se apoya en un concepto sencillo pero muy eficaz: porciones individuales de tarta de queso artesanal a un precio base de 99 céntimos, con la posibilidad de añadir coberturas como chocolate, pistacho o galleta a un precio adicional. Cada porción se produce a diario en obradores propios, lo que garantiza la frescura del producto y permite diferenciarse de competidores que recurren a elaboraciones industriales.
Los locales tienen una superficie media de 60 metros cuadrados y están pensados para un flujo rápido de clientes, con un formato orientado principalmente al take away. La combinación de precio accesible y producción artesanal ha generado una alta frecuencia de visita.
¿Quién es el dueño de 99Cheesecake?
Al frente de 99Cheesecake está Roger Bettosini Castellví, quien lanzó el proyecto en octubre de 2024 con tan solo 21 años, recién graduado en ADE por la Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona. El proyecto nació junto a su pareja, Laura García Viu, y desde sus primeros meses contó también con la incorporación de Fernando Conde Targa, emprendedor con experiencia previa en la cofundación de los quioscos-cafeterías Good News y de los gimnasios Lapso Studios. El accionariado de la compañía se reparte exclusivamente entre los tres cofundadores: Bettosini, García Viu y Conde Targa. Hasta la fecha, no ha entrado ningún socio financiero externo en el capital de la empresa, lo que supone una apuesta decidida por el crecimiento financiado con los recursos generados por el propio negocio.
Últimos resultados económicos de 99Cheesecake
Los datos del primer ejercicio completo de la compañía, correspondiente a 2025, reflejan un comportamiento financiero poco habitual entre las start-ups del sector gastronómico. 99Cheesecake generó 1,85 millones de euros de ingresos netos, vendió más de un millón de porciones y cerró el año con un beneficio neto de 140.385 euros después de impuestos: rentable desde los primeros meses de actividad, de acuerdo con Expansión.
Al cierre de 2025, los fondos propios de la compañía rozaban los 600.000 euros, lo que pone de manifiesto una gestión financiera muy austera para una empresa que ha multiplicado por dos su red de tiendas en menos de un año. En cuanto a la plantilla, el equipo de 99Cheesecake supera las 150 personas, según el citado medio.
Otros negocios de tartas de queso en España que sí abren franquicias en 2026
Aunque 99Cheesecake no ofrece ninguna modalidad de colaboración para emprendedores externos, el mercado de las franquicias de tartas de queso y las franquicias de alimentación especializadas en repostería creativa cuenta con opciones muy diversas en España. Estas son cuatro marcas con conceptos distintos y estructuras de inversión variadas, cada una con su propia estrategia de expansión nacional.
1) Cake-me: la franquicia de ‘cheesecakes’ en formato ‘take away’
Cake-me nació en Barcelona con una propuesta muy cercana a la de 99Cheesecake: tartas de queso artesanales en formato para llevar, a un precio accesible y desde espacios de reducida superficie. A diferencia de su competidora, Cake-me sí ha desarrollado un sistema de franquicia, lo que permite a emprendedores externos replicar el modelo bajo el respaldo de la marca.
¿Cuánto cuesta abrir un Cake-me?
La inversión inicial para abrir un Cake-me es de 37.000 euros, con una facturación estimada de alrededor de 280.000 euros en el primer año de funcionamiento. La marca dispone de 7 locales entre Barcelona y Madrid, y prevé reforzar su presencia en la capital con nuevos puntos de venta a corto y medio plazo. El modelo no requiere experiencia previa en hostelería ni una plantilla numerosa, lo que lo convierte en una opción accesible para emprendedores sin trayectoria en el sector.
2) Las Tartas de Julita: repostería artesanal con fuerte presencia en redes sociales
Las Tartas de Julita es la iniciativa de Julia Sala, emprendedora alicantina que construyó una marca de repostería artesanal a partir de recetas propias, ingredientes cuidadosamente seleccionados y una estética muy cuidada en redes sociales. Con más de 87.000 seguidores en Instagram, la marca ha generado una comunidad fiel antes incluso de consolidar su red de tiendas.
Hasta septiembre de 2025, la compañía alcanzó una facturación de 2,2 millones de euros, el doble que en el ejercicio precedente, con un equipo de más de 40 empleados.
3) La Cheesequería: el modelo malagueño con más de una decena de tiendas
La Cheesequería, integrada en el Grupo El Caserito, es una de las cadenas de tartas de queso con mayor implantación en Andalucía. Con establecimientos repartidos entre Málaga, Fuengirola y Granada, la marca ha desarrollado un modelo de tienda especializada en tartas de queso, cookies y brunch que opera tanto en locales propios como en centros comerciales.
Es una alternativa a considerar especialmente para emprendedores con interés en el segmento de la repostería creativa en el mercado andaluz y en ciudades del sur de España.
4) Tarta Home: pastelería artesanal sevillana con modelo franquiciable
Tarta Home es una pastelería artesanal con sede en Sevilla que elabora tartas, dulces y desayunos con productos 100 % artesanales procedentes de su propio obrador. La diferenciación respecto a las pastelerías de producto industrial es el eje central de su propuesta y uno de los argumentos principales para los franquiciados que se incorporan a la red.
La marca ofrece a sus franquiciados un plazo de amortización de la inversión de aproximadamente 2,5 años, acompañamiento del equipo central durante todo el proceso de apertura y suministro de producto desde el obrador propio.
El consejo de la Redacción:
La proliferación de marcas especializadas en tartas de queso refleja un segmento en plena efervescencia, pero con perfiles de inversión y madurez muy distintos. Cake-me es la opción de menor inversión inicial y con un modelo más parecido al de 99Cheesecake. Las Tartas de Julita ofrece un respaldo de marca consolidada y cifras de negocio sólidas. La Cheesequería y Tarta Home son propuestas más regionales, con un recorrido más limitado en el territorio nacional.











