Smart Fit abrió su primera sede en Venezuela, en el Centro Comercial Chacaíto de Caracas. La cadena brasileña de gimnasios, líder en América Latina, llega a su país número 17 con una fórmula poco habitual en su red: un franquiciado local, como medida de prudencia ante la situación económica del país.
El nuevo gimnasio tiene 2.000 metros cuadrados y está en Chacaíto, una de las zonas comerciales con más movimiento de Caracas. Abrió sus puertas el lunes 28 de septiembre.
Con esta apertura, Smart Fit suma 17 países y más de 2.100 unidades, casi todas en América Latina, con alrededor de 5,2 millones de miembros, según datos del medio Portafolio.
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Una entrada “gradual y cautelosa” en Caracas
La compañía venía siguiendo desde hace tiempo la coyuntura venezolana y hoy percibe señales de más estabilidad. Aun así, eligió no abrir con capital propio sino de la mano de un socio local.
El contexto ayuda: la inflación en Venezuela se frenó con fuerza en agosto, hasta el 8,9 %, frente al 19,9 % de julio. El país reúne además unos 29 millones de habitantes con un alto grado de urbanización.
Low cost y alto volumen: la receta que llevó a Smart Fit a liderar la región
Fundada en São Paulo, Smart Fit creció en la última década con un modelo de bajo costo y alto volumen: cuotas accesibles, gimnasios grandes y mucha afluencia. Hoy opera en la mayoría de los países de Sudamérica, en Centroamérica y en México.
Sus números acompañan. En el segundo trimestre de 2026, la compañía registró ingresos netos de R$ 2.200 millones, un ebitda de R$ 712 millones y una utilidad neta recurrente de R$ 204 millones. Su membresía permite además entrenar en cualquier país donde la red está presente.
¿Smart Fit franquicia en Venezuela? Sí, con un único socio local
Sí. La sede de Chacaíto funciona bajo franquicia. La operación la lleva Fit Concept Store, C.A., una empresa dirigida por ejecutivos que ya desarrollaron gimnasios en Colombia, Panamá y Costa Rica.
Es la excepción más que la regla: cerca del 80 % de las unidades de Smart Fit son propias. La compañía usa la posibilidad de abrir una franquicia sobre todo como puerta de entrada a mercados nuevos, y la ofrece en países como México, donde abrir un gimnasio exige una inversión de 10 a 15 millones de pesos mexicanos. En Venezuela, por ahora, no hay una convocatoria abierta a otros inversionistas: el desarrollo está en manos de ese franquiciado.
Qué bueno saberlo
Que una marca franquicie en un país no significa que cualquiera pueda abrir un local. Cuando la entrada se hace con un solo socio, lo habitual es que ese socio concentre el desarrollo de la zona.











