Santander ya gestiona 1.200 de sus 1.450 oficinas en España a través de agentes autónomos con contrato mercantil, un modelo que recuerda a la franquicia sin serlo. Bajo el mandato de Ignacio Juliá, consejero delegado de Santander España, el ritmo de traspasos se ha acelerado, mientras la red total del banco se reduce a la mitad en cinco años, según datos de Expansión.
Santander sustituye oficinas propias por agentes y amplía este modelo a las capitales
La red gestionada directamente por Santander ha pasado de 3.200 a 1.458 oficinas en cinco años, entre cierres y traspasos a agentes. Antes de la pandemia, las oficinas bajo contrato mercantil no llegaban al millar; hoy suman 1.200. El modelo nació para poblaciones pequeñas de la España vaciada, pero ya llega a capitales como Sevilla, Valencia, Bilbao y Madrid.
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Comisiones sobre productos, no canon de entrada
Los agentes firman un contrato mercantil con Santander y cobran comisiones por el asesoramiento y la venta de productos. Las condiciones son confidenciales, y el banco aporta el catálogo, la plataforma, los equipos y la cartera de clientes previa de cada oficina, según el citado medio.
Todo el riesgo comercial corre a cargo del agente: nóminas, alquiler del local y suministros. Santander exige experiencia acreditada en banca, dedicación exclusiva y la certificación Mifid, y descarta a quien tenga un vínculo previo con la entidad. El perfil habitual es el de prejubilados de la competencia o corredores de seguros, de acuerdo con Expansión.
¿Qué es la certificación Mifid?
La certificación MiFID es una acreditación de conocimientos y competencias que deben tener determinados profesionales que trabajan en el sector financiero y asesoran o informan a clientes sobre productos y servicios de inversión. MiFID significa Markets in Financial Instruments Directive (Directiva sobre Mercados de Instrumentos Financieros).
Por qué no es una franquicia, aunque se le parezca
El paralelismo es tentador, pero la mecánica difiere de la franquicia clásica. Aquí no hay negocio independiente que comprar: el agente vende productos del banco, con la cartera de clientes y el catálogo en manos de Santander.
La figura se acerca más al contrato de agencia mercantil de la Ley 12/1992, en el que el intermediario actúa por cuenta ajena y no adquiere la mercancía en nombre propio. Si el contrato encaja en esa ley, el agente tendría además derecho a una indemnización por clientela al finalizar la relación, algo que un franquiciado no suele tener.
Red de franquicias y agencia mercantil: ¿cuál es la diferencia?
Franquicia y agencia mercantil no son lo mismo, aunque ambas usen la marca de un tercero. La franquicia vende un negocio propio bajo un sistema cedido, con canon y royalty. El agente vende el negocio de otro a cambio de una comisión, sin comprar nada.
Quién más usa este modelo en la banca española
BBVA mantiene unas 300 agencias, muy por debajo de Santander, y CaixaBank apenas recurre a esta fórmula. Unicaja sí la utiliza de forma habitual, en parte por agentes heredados de Liberbank, y Bankinter mantiene la figura sobre todo en banca privada, según Expansión.











