La cadena danesa Føtex, del grupo Salling Group, prueba en una tienda de Lyngby (Dinamarca) robots humanoides que reponen estanterías por la noche. La compañía calcula que reponer absorbe entre el 40 % y el 50 % del tiempo del personal.
El piloto se desarrolla en un Føtex de Lyngby, al norte de Copenhague. La cadena pertenece a Salling Group, que opera más de 2.100 tiendas en seis países europeos. El software y el entrenamiento de los robots corren a cargo de la startup danesa HIVE Robots, y el hardware lo fabrica la compañía china Unitree. El análisis, publicado por Food Retail Service, recuerda que la fase es experimental y que no hay datos independientes sobre rendimiento ni costes.
Gafas de realidad virtual para enseñar al robot a reponer en supermercados
Los operadores humanos demuestran cada tarea con gafas de realidad virtual y mandos. Esos datos sirven para que la inteligencia artificial aprenda a repetirla sin ayuda. Entre las funciones previstas figuran coger productos, desplazarse hasta el lineal, colocarlos, localizar huecos, detectar artículos mal ubicados, retirar cajas de cartón vacías y comprobar fechas de consumo preferente.
¿Cuándo podrían empezar los robots a reponer en tiendas de alimentación?
HIVE Robots espera que los robots repongan de forma autónoma ciertas referencias por la noche a comienzos de 2027.
La reposición se lleva entre el 40 % y el 50 % del tiempo del personal en supermercados
Salling Group sostiene que su objetivo es “apoyar a los trabajadores, no sustituirlos”, y apunta a la dificultad de contratar jóvenes para tareas de reposición.
Simon Kudsk, director de operaciones de Føtex, señala que un despliegue en toda la red podría tardar hasta cinco años. A largo plazo, la visión es contar con uno o dos robots humanoides por tienda, indica el citado medio.
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Qué supondría para los supermercados franquiciados
Si esta tecnología madurara, una red de franquicias de supermercados, como las de Dia, Charter o Eroski, tendría a su favor tres cosas: el pago por hora reduce la inversión inicial, alivia la dificultad de contratar reposición nocturna y puede mejorar la disponibilidad en el lineal.
En contra juegan varios factores. La tecnología sigue en fase experimental y el plazo de 2027 es solo un objetivo de la empresa. Un local pequeño tendría menos margen para amortizar un robot, y el coste por hora pesaría sobre la cuenta de explotación. Además, la integración con los sistemas de stock dependería de la central, no del franquiciado.











