La Comisión Europea puso en marcha el 20 de julio de 2026 el registro del pasaporte digital de productos, la primera infraestructura concreta de una normativa que obligará a colocar un código QR en cada artículo vendido en Europa. Escaneándolo, cualquier persona podrá conocer el origen del producto, sus materiales, cómo repararlo y cómo reciclarlo. Para las redes minoristas, tanto la ropa como la tecnología o los muebles dejarán de venderse igual.
La UE activa el registro del pasaporte digital de productos
El lanzamiento fue anunciado el 22 de julio de 2026 por la Representación de la Comisión Europea en España. El registro es el repositorio centralizado que almacena los identificadores únicos de cada pasaporte, sin guardar los datos del producto en sí: estos permanecen en poder de los fabricantes o de los proveedores de servicios acreditados. Es la columna vertebral que hace posible el sistema. La Comisión ha puesto en marcha simultáneamente un servicio de asistencia y un entorno de pruebas para que fabricantes, importadores y distribuidores puedan prepararse antes de que las obligaciones entren en vigor.
Un código QR que narra la vida del producto: qué contiene el pasaporte digital
El pasaporte digital de productos (Digital Product Passport, DPP) es, en la definición de la propia Comisión Europea, “un documento de identidad digital para productos, componentes y materiales“. Su objetivo: apoyar la sostenibilidad, impulsar la economía circular y facilitar el cumplimiento normativo. El acceso es gratuito y libre: basta con escanear el código QR colocado en el producto, su embalaje o los documentos adjuntos. Sin aplicación, sin registro previo.
Los datos que contendrá cada pasaporte dependen de la categoría de producto y se precisarán mediante actos delegados bajo el Reglamento de Ecodiseño para Productos Sostenibles (ESPR, Reglamento UE 2024/1781). El menú posible incluye:
- Origen del producto.
- Composición de materiales.
- Instrucciones de uso y mantenimiento.
- Disponibilidad de piezas de recambio.
- Capacidad de reparación.
- Sustancias de interés en los componentes.
- Instrucciones de fin de vida para el reciclado.
La arquitectura técnica garantiza que ningún dato personal del comprador quede almacenado en el pasaporte.
¿Cuánto entra en vigor el pasaporte digital de productos? Baterías primero, ropa y electrónica después
La obligación no llega de golpe. La Comisión aplica un despliegue por categorías de producto, con la batería de vehículo eléctrico como primer terreno de prueba real: el pasaporte digital será obligatorio para ciertos tipos de baterías, incluidas las de vehículos eléctricos, vehículos ligeros e industriales, a partir del 18 de febrero de 2027. Un plazo que ya está encima de las empresas del sector.
Para los sectores más relevantes del comercio minorista y la franquicia, el calendario indicativo de adopción de normas específicas es el siguiente: acero y hierro en 2026, textiles, neumáticos y aluminio en 2027, mobiliario en 2028, y colchones y productos TIC (electrónica de consumo, ordenadores, teléfonos) en 2029. La Comisión precisa que la inclusión de una categoría en el plan de trabajo no impone automáticamente el DPP: cada sector pasa primero por una evaluación de impacto y una consulta pública antes de que el requisito sea legalmente vinculante.
Lo que cambia para los distribuidores y franquiciados de moda, tecnología y mobiliario
La obligación recae sobre el operador económico que pone el producto en el mercado europeo: fabricante, importador, distribuidor o proveedor de servicios de cumplimiento. Para una red de franquicia que comercializa ropa, electrónica o muebles, esto significa que cada referencia debe llegar al punto de venta con su pasaporte digital ya registrado en el sistema de la Comisión. Ningún producto de las categorías afectadas podrá entrar en la UE ni ponerse en venta sin él, una vez vigente la norma de su sector.
La Comisión reconoce la carga que esto supone para las pequeñas y medianas empresas, y ha previsto proveedores de servicios de pasaportes digitales (DPP service providers), empresas especializadas que asumirán los requisitos técnicos en nombre del operador. Para los franquiciadores, el impacto práctico llega antes que para los franquiciados: son las centrales de compra y los departamentos de producto los que deberán integrar la trazabilidad en sus cadenas de suministro y actualizar sus manuales operativos con los nuevos estándares de etiquetado y documentación digital. El franquiciado que opera el punto de venta al público será el primer contacto entre el código QR y el consumidor.











