El efectivo resiste el avance de los pagos digitales y sigue siendo el método más aceptado en los comercios de la eurozona, según una encuesta del Banco Central Europeo (BCE). El 92 % de las empresas ya lo acepta, mientras los pagos móviles casi se duplican en solo dos años, hasta el 68 %.
El uso del efectivo vuelve a ganar aceptación entre los comercios europeos
El BCE realizó la encuesta entre febrero y abril de 2026 a 8.205 empresas de los 21 países de la eurozona que venden bienes y servicios en establecimientos físicos, en ámbitos como el comercio minorista, el sector de la restauración o el ocio. Según la institución, la aceptación de efectivo se ha recuperado tras el descenso observado durante y después de la pandemia, una tendencia que contrasta con el discurso dominante sobre la desaparición progresiva del dinero en metálico.
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El 92 % de los comercios ya acepta efectivo
El porcentaje de empresas que aceptan efectivo ha subido del 90 % en 2024 al 92 % en 2026, la cifra más alta del periodo analizado. Para los negocios encuestados, la privacidad y la fiabilidad del efectivo frente a los métodos de pago digitales siguen siendo ventajas relevantes a la hora de decidir qué opciones ofrecer en caja.
Los pagos móviles casi se duplican en dos años
La aceptación de pagos con tarjeta se mantuvo prácticamente estable, en torno al 88 %, entre 2024 y 2026. El cambio más llamativo se produjo en los pagos móviles, que pasaron de ser aceptados por el 36 % de las empresas a más del doble, el 68 %, en el mismo periodo.
Las compañías explican esta evolución por tres factores:
- La preferencia del consumidor.
- La seguridad.
- La facilidad de uso de cada método de pago.
Una de cada cuatro empresas empuja hacia el pago digital
El 25 % de las empresas de la zona euro ha tomado medidas concretas para fomentar los pagos digitales, como invertir en cajas que solo aceptan pagos electrónicos o reducir el número de cajas que admiten efectivo. Además, el 13 % ya ha introducido terminales de autopago en sus establecimientos.
Qué implica para los negocios en franquicia
Para las redes de franquicia, el mensaje del BCE es claro: eliminar el efectivo por completo sigue siendo prematuro. Mantener ambas opciones de pago, física y digital, responde tanto a la demanda real del cliente como a la normativa de varios países de la eurozona que obligan a aceptar efectivo en el comercio.
Con el pago móvil en plena expansión y el efectivo resistiendo mejor de lo previsto, la decisión sobre qué terminales y métodos instalar en cada punto de venta se convierte en una variable estratégica más para cualquier franquiciador que abra nuevos locales en los próximos años.











