Laverap, la cadena de lavanderías con unos 1.500 locales en Argentina, lanza Laverap Smart, un lavadero autoservicio sin empleados que se franquicia desde u$s55.000. El módulo ocupa desde 30 m² y se controla desde el celular. Ya tiene diez reservas sin haber abierto el primer local.
El negocio del lavadero de monedas se actualiza con pago por QR, tótem de cobro y control remoto. Según iProfesional, el primer Laverap Smart se prepara en Juncal 3100, en la Ciudad de Buenos Aires, y en menos de un mes se anotaron diez interesados. El CEO de la marca, Rubén Fernández, asegura que la cadena cuenta con unos 1.500 locales tradicionales en el país.
Laverap Smart: u$s55.000 de entrada y una regalía fija de u$s800 por mes
La inversión inicial arranca en u$s55.000 e incluye el equipamiento del módulo básico, un canon de ingreso de u$s6.500 y una instalación que la marca estima en u$s15.000. El monto sube si el franquiciado elige máquinas de mayor capacidad. La obra puede hacerla la cadena o el propio franquiciado, con orientación técnica de Laverap.
No hay regalía porcentual sobre las ventas: se paga una cuota de u$s800 mensuales, también en pesos, que incluye el sistema, sus actualizaciones y la publicidad. El tótem de cobro se entrega en comodato. Por ahora la marca no ofrece financiación.
Cómo funciona un lavadero sin personal
El cliente entra con un QR, elige la máquina, paga en el tótem, lava y pasa la ropa a la secadora. El módulo inicial tiene tres lavarropas y tres secadoras apiladas de 12 kg, con opción de equipos de 16 kg. Un lavado y secado en las de 12 kg cuesta alrededor de $12.000.
El local necesita un mínimo de 30 m², con agua corriente, desagües, ventilación y una instalación eléctrica adecuada. No hace falta una esquina ni una avenida comercial, y el armado lleva de 45 a 60 días. La marca recomienda abrir de 8 a 22.
Desde el celular, el franquiciado ve los lavados, las máquinas en uso y los ingresos, y recibe alertas para reponer productos. Puede delegar la limpieza o contratar a alguien.
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Los números que proyecta la marca, con sus límites
Con las seis máquinas, la facturación teórica máxima es de $30 millones por mes. Al 30 % de uso, las ventas serían de $9 millones mensuales y la inversión se recuperaría en unos 18 meses. Al 40 %, la facturación subiría a $12 millones, con unos $7,7 millones después de gastos y un recupero en 11 meses.
Los gastos de referencia incluyen un alquiler de $1,3 millones mensuales, más expensas, seguros y contador. Con el 40 % de uso, rondan los $4,3 millones por mes. Insumos, electricidad y agua pesan 2,20 %, 6 % y 1 % sobre la facturación.
Exclusividad de zona y expansión en manos de franquiciados
La exclusividad depende de la densidad poblacional: en zonas muy densas, un local cada 200 a 300 metros. Una misma persona puede abrir varios locales y la expansión del formato queda en manos de los franquiciados. La marca ofrece soporte técnico propio en CABA y Gran Buenos Aires, representantes en el interior y asistencia remota.
El primer Laverap Smart en Juncal 3100 será la prueba de cuánto tardan en llegar los siguientes. Habrá que seguir si las diez reservas se convierten en contratos y si los números reales se acercan a los proyectados.











