Mala Yegua, una vermutería con coctelería de Biescas (Huesca), busca franquiciados en toda España. Su modelo pide una inversión desde 69.000 € + IVA, un local desde 100 m² y no necesita cocina con fogones. La marca ya tiene un local en Santander y apunta a entre 35 y 40 en cinco años.
Mala Yegua abrió en Biescas, en el Pirineo aragonés, en diciembre de 2024, de la mano de Toni Sánchez, que llevaba más de quince años viviendo en el pueblo. Según Heraldo, el local ha ganado premios en los World Luxury Awards 2025, entre ellos el de mejor gastro pub de Europa. Con ese tirón, el propietario decidió replicar el concepto y abrir franquicias.
Desde 69.000 € y 100 m²: las condiciones que publica Mala Yegua
La página de franquicias de la enseña fija una inversión desde 69.000 € + IVA, con un canon de entrada de 18.000 € + IVA incluido en esa cifra. El royalty de explotación es del 6 % sobre ventas y no hay canon de publicidad. El local debe medir desde 100 m² y la marca recomienda poblaciones de al menos 50.000 habitantes.
La enseña da además dos previsiones de negocio: un ticket medio de 20 a 25 € y un objetivo de EBITDA cercano al 20 %.
Un bar sin cocina: laterío, vermut y coctelería de autor
El concepto se basa en la cocina de ensamblaje, con laterío de autor, vermut artesano y coctelería, y una barra como centro del local. No necesita salida de humos ni acometidas de gas, lo que amplía los locales posibles. La web lo define como un modelo “replicable, delegable y sostenible”.
En Biescas, la carta supera los 100 vermuts artesanos y más de 16 tipos de gilda, además de embutidos y atún rojo de Barbate en conserva, según Jacetania Express.
Si estás pensando en emprender, lee también
De Biescas a Santander: el plan de 35 a 40 locales en cinco años
La enseña lanzó la franquicia en 2025 y tiene ya un local en Santander (Cantabria). Según Jacetania Express, un segundo, en Tarragona, debía abrir en unas semanas, y Santiago de Compostela, Sevilla y Roquetas de Mar figuran entre las plazas posibles. El objetivo a cinco años es de 35 a 40 locales en España.
Sánchez habla de “soñar a lo grande” sin perder la esencia del negocio. También cita sus límites: le cuesta encontrar personal y en el valle hay poca vivienda, lo que le obliga a recortar horarios y oferta en Biescas.
La marca busca inversores con visión a largo plazo y mentalidad empresarial. Queda por ver cuántos de los locales previstos se abren en 2027.











