Tras tres años consolidado en el barrio Malasaña de la capital, El Medium Club lanza su modelo de franquicia. La coctelería inmersiva madrileña que combina mentalismo en vivo, tarot, hipnosis y cócteles inspirados en fenómenos paranormales busca ahora emprendedores para llevar su fórmula a otras ciudades españolas, de la mano de T4 Franquicias.
De Malasaña al ocio nocturno de misterio
El proyecto nació de la unión de Pablo Raijenstein, mentalista de reconocida trayectoria, y Hugo Boscovich, bartender especializado en coctelería de autor. Juntos diseñaron un espacio donde la ambientación, la carta y la programación semanal giran en torno a una sola narrativa: el misterio y lo oculto. Instalado en el barrio de Malasaña (Madrid), el local construyó en tres temporadas una reputación que lo convirtió en referencia del ocio nocturno alternativo de la capital, según la citada consultora.
Tres años en uno de los barrios nocturnos más competitivos de Madrid
Abrirse paso en Malasaña, donde la oferta nocturna es densa y la exigencia del público alta, no era tarea sencilla. El Medium Club lo logró apostando por una diferenciación total respecto a la oferta convencional: no vende únicamente cócteles, sino una velada estructurada donde el cliente entra en una historia y la vive de principio a fin. La combinación de mentalismo en vivo, actividades semanales temáticas y una ambientación ocultista construida con detalle generó fidelización desde la primera temporada.
Ese recorrido de tres años en condiciones de mercado reales y exigentes es el argumento central con el que la enseña llega al mundo de la franquicia: un concepto ya validado, con clientela recurrente y posicionamiento claro antes de iniciar cualquier expansión.
de actividad consolidada en Malasaña antes de lanzar el modelo de franquicia. Un concepto validado en uno de los mercados de ocio nocturno más competitivos de España.

Cócteles llamados “Caras de Bélmez” y sesiones de hipnosis en programación semanal
Cada creación de la carta lleva el nombre de un fenómeno paranormal o suceso inexplicado: “Apariciones Marianas”, “Abducción”, “Premonición” o “Caras de Bélmez”. Las bebidas van acompañadas de presentaciones cuidadas, aromas específicos y recursos visuales que refuerzan la atmósfera del espacio. No es un ejercicio de marketing superficial: la carta es parte constitutiva del concepto y contribuye directamente a generar contenido orgánico en redes sociales por parte de los propios clientes.
La programación semanal añade otra capa de experiencia: tarot, mentalismo, grafología, lectura de mano, hipnosis y carta astral se alternan a lo largo de la semana, convirtiendo cada visita en un plan distinto. Junto a la carta de comida diseñada para acompañar la velada, el modelo construye un formato de ocio completo que dificulta la comparación con cualquier otra propuesta del mercado.
El franquiciador centraliza la reserva de mentalistas y sensitivos para toda la red
Una de las singularidades operativas del modelo es la gestión centralizada de los especialistas. El equipo de El Medium Club asumirá la coordinación de mentalistas, tarotistas, hipnotizadores y sensitivos para cada local de la red. Esta centralización garantiza la coherencia de la experiencia en todos los puntos de venta sin trasladar al franquiciado la gestión de una agenda artística especializada y técnicamente exigente.
Para la enseña, este servicio central representa también un diferencial competitivo frente a otras franquicias de hostelería temática: la calidad de las sesiones depende de profesionales seleccionados y coordinados desde la central, y no de la capacidad de cada franquiciado para encontrar y gestionar ese talento de forma independiente.
Expansión con franquicias
La enseña inicia su fase de captación activa. El perfil buscado es el del inversor o emprendedor que quiere operar un negocio de hostelería con identidad propia, capaz de generar visibilidad en su mercado local y de diferenciarse de la oferta convencional de bares y coctelerías.
El lanzamiento de la franquicia supone la primera vez que un club inmersivo de estas características intenta replicarse bajo un modelo estructurado en España. Las próximas ciudades que se incorporen al desarrollo de la red medirán si El Medium Club puede construir fuera de Madrid el mismo fenómeno que levantó, local por local, en Malasaña.











