En diez años, el número de trabajadores autónomos en España ha crecido un 7,2 %, pero la verdadera transformación está en quiénes son: más mujeres, más emprendedores de origen extranjero y perfiles cada vez más diversos. Un estudio de ATA publicado en mayo de 2026 retrata un colectivo con más de 3,4 millones de afiliados que ya no responde a un único molde.
¿Cuántos trabajadores autónomos hay en España?
El informe de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores de Autónomos (ATA) analiza la evolución del colectivo entre junio de 2016 y abril de 2026. En ese período, los autónomos persona física han superado la barrera de los 2 millones de afiliados (exactamente 2.025.370 en abril de 2026), con un aumento de 41.102 personas respecto a hace una década. Más allá de los números globales, son los cambios de perfil los que marcan la verdadera transformación del emprendimiento individual en España.
Más de 3,4 millones de trabajadores por cuenta propia: diez años de crecimiento sostenido
Entre junio de 2016 y abril de 2026, el colectivo de trabajadores por cuenta propia creció en 231.865 personas, pasando de 3.231.941 a 3.463.806 afiliados. Un incremento del 7,2 % que confirma la resistencia del trabajo autónomo frente a los ciclos económicos, aunque con matices importantes según género y origen.

Mujeres y emprendedores extranjeros: los dos motores del cambio
Las mujeres autónomas suman 71.746 afiliadas más en la última década, un crecimiento del +10,4 % que eleva su peso hasta el 37,5 % del total de autónomos persona física, frente al 34,7 % de 2016. En el mismo período, el número de hombres autónomos ha caído un 2,4 %, con una pérdida neta de 30.644 afiliados.

La evolución más llamativa, sin embargo, es la de los emprendedores de origen extranjero. Su número casi se ha duplicado en diez años: representaban el 9 % del colectivo en 2016 y alcanzan ya el 17 % en 2026, con 342.919 afiliados y un crecimiento del +93,6 %, equivalente a 165.781 personas más.
El presidente de ATA subraya también que “los datos reflejan que el autónomo ya no responde a un único perfil tradicional, sino que representa una realidad mucho más dinámica y plural”. Una diversidad que, sin embargo, convive con dificultades estructurales compartidas: cotización mínima, acceso limitado a financiación y escasa cobertura en materia de protección social. Precisamente estas barreras llevan a muchos nuevos emprendedores a buscar estructuras de apoyo antes de lanzarse en solitario.
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Franquicia: una salida estructurada para los nuevos perfiles emprendedores
Para muchos de estos nuevos autónomos, ya sean mujeres que se lanzan por primera vez o emprendedores extranjeros con experiencia sectorial pero menor conocimiento del tejido empresarial local, la franquicia representa una alternativa especialmente bien adaptada. Frente a la creación desde cero, entrar en una red consolidada permite arrancar con una marca reconocida, procesos ya probados y el respaldo continuo de una central que conoce el mercado.
El auge de la franquicia en España en cifras
Según la Asociación Española de la Franquicia (AEF), España cuenta con más de 1.400 redes activas, cerca de 80.000 establecimientos franquiciados y más de 320.000 empleos directos. Un ecosistema en expansión que acoge cada año a miles de franquiciados con perfiles cada vez más diversos, incluyendo emprendedores sin experiencia previa en el sector elegido. (Fuente: AEF)
En un colectivo donde el 37,5 % de los autónomos persona física son ya mujeres y casi uno de cada cinco tiene origen extranjero, la demanda de modelos de negocio estructurados y acompañados no hace sino crecer. Las redes que ofrezcan formación inicial sólida, zona de exclusividad bien definida y sistemas de soporte adaptados a perfiles sin trayectoria previa en el sector están en una posición inmejorable para captar a esta nueva generación de emprendedores.











