Ramallo Club, la cadena de sándwiches de miga fundada en 1989, lanzó una promoción para diez nuevas franquicias con una inversión de u$s9.000, por debajo de los u$s12.000 que pide habitualmente. Si tenés en mente un local sin cocina, con productos que llegan ya elaborados desde la fábrica, esta es una de las puertas de entrada más accesibles a franquicias de restaurantes en Argentina.
¿Cómo nació Ramallo Club y cuántos locales tiene hoy?
La marca nació de una historia familiar: los abuelos de sus fundadores llegaron desde Hungría y Checoslovaquia, y sus padres empezaron vendiendo tortas caseras antes de encontrar en el sándwich de miga un negocio más rentable.
Según el medio iProfesional, hoy la cadena tiene 26 locales, seis propios y veinte franquiciados.
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Cuánto hay que invertir para abrir un Ramallo Club
El formato «llave en mano» cuesta u$s12.000 en su valor habitual, pero la marca liberó diez cupos promocionales a u$s9.000. A eso hay que sumarle la mercadería inicial, unos u$s7.000 aparte, según el desglose que publicó el medio. El repago de la inversión ronda los 12 meses si el franquiciado atiende el local personalmente, y se extiende a entre 18 y 24 meses si contrata empleados.
Sin fee de ingreso ni regalías, según la propia franquicia
La web de franquicias de Ramallo Club presenta otra estructura de números: habla de una inversión total de u$s9.000, sin fee de ingreso y sin regalías mensuales, algo que la diferencia de buena parte de las franquicias gastronómicas del país. Ahí se detalla también una facturación mensual promedio de 17.000.000 de pesos, con un margen de ganancia de alrededor del 13,8 %.
Qué pide el local y qué te entrega la marca
Ramallo Club apunta a locales de entre 30 y 50 metros cuadrados, sin necesidad de cocina, en la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, cerca de su planta de producción en Carapachay. A cambio, la franquicia entrega el espacio equipado: heladeras exhibidoras, mostradores, cartelería y mobiliario, además de presencia en mapas, redes sociales y un canal de pedidos por WhatsApp.
Los productos salen ya elaborados de la fábrica, así que el trabajo en el local se limita a la venta y el armado final.











