La Fábrica planea unas 35 aperturas nuevas durante 2026, con destino a Córdoba, Salta, Jujuy, Neuquén, Santa Fe y Rosario. Para sumarse a su red de sándwiches de miga hay que invertir entre US$ 63.500 y US$ 65.500 llave en mano.
De fábrica de tortas a franquicia de sándwiches de miga: la historia de La Fábrica
La cadena nació en 1994 en el barrio porteño de Monte Castro, de la mano de Gabriel Matyas, y arrancó como una fábrica de tortas antes de virar al sándwich de miga. Hoy suma 80 locales, de los cuales 12 son propios y 68 franquiciados, y produce alrededor de un millón de sándwiches por mes, unos 12 millones al año, según datos de iProfesional.
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Cuánto cuesta abrir una franquicia de La Fábrica
La inversión llave en mano parte de US$ 44.500, un monto que incluye equipamiento, cámara de frío, heladeras, marquesina, divisiones, capacitación y US$ 1.000 en mercadería inicial. A eso hay que sumarle entre US$ 10.000 y US$ 12.000 de obra civil según el estado del local, más US$ 9.000 de capital de trabajo.
El total termina entre US$ 63.500 y US$ 65.500. El local pedido es chico para el rubro gastronómico: 30 metros cuadrados como mínimo, aunque la cadena recomienda entre 40 y 50 metros cuadrados para un funcionamiento óptimo, de acuerdo con datos del citado medio.
Facturación, margen y tiempo de repago
Una sucursal estándar de su red de franquicias factura entre $30 millones y $35 millones por mes, cifra que puede llegar a $40 millones o $50 millones en los locales premium. El margen de ganancia arranca en el 10 % al 12 % y sube hasta el 18 % o 20 % en los puntos de venta que más facturan.
Con esos números, la cadena estima un repago de la inversión inicial de entre 18 y 24 meses, un plazo relativamente corto para el sector de la gastronomía franquiciada, según iProfesional.
35 aperturas en 2026, con la mira en el interior
El plan de expansión de La Fábrica para este año contempla unas 35 aperturas nuevas, con foco en ciudades del interior como Córdoba, Salta, Jujuy, Neuquén, Santa Fe y Rosario. La cadena, que hoy tiene su peso mayor en el área metropolitana de Buenos Aires, busca así diversificar su presencia geográfica.
De Monte Castro a la mesa de todo el país
Lo que empezó como una fábrica de tortas en Monte Castro terminó convertido, según cuenta la propia cadena, en el negocio de los sándwiches de miga por pura demanda: la salida de ese producto superó tanto al resto del catálogo que la empresa reorientó su identidad hacia ahí.
La Fábrica viene además evaluando desde hace tiempo un salto a países limítrofes, con Uruguay y Paraguay entre los mercados que analiza junto a un socio local. Con 35 locales nuevos solo para este año, la pregunta que queda abierta es si ese cruce de frontera se concreta antes de que termine 2026 o si la cadena prioriza primero terminar de cubrir el interior argentino.











