Ventas, quiebras, cierres de sucursales y cambios de estrategia amenazan con transformar por completo a varias marcas que México y Estados Unidos conocen desde hace años, antes de que 2026 llegue a su fin, de acuerdo con el medio El Economista. Algunas de ellas son redes de franquicias.
Las empresas que afrontan una transformación y podrían cambiar para siempre
De La Casa de Toño y Anforama a Famsa, Forever 21, Pizza Hut y Hooters, un grupo de compañías atraviesa procesos que podrían dejar, en los próximos meses, negocios muy distintos a los que sus clientes recuerdan. Eso no significa que todas vayan a desaparecer: en algunos casos el golpe es de propietario, en otros de modelo de negocio, de número de tiendas o hasta de imagen de marca.
La Casa de Toño, en la mira de Grupo Gigante
La cadena especializada en pozole y antojitos mexicanos negocia una posible venta, en medio de un momento difícil para el sector restaurantero: suben los costos, se achican los márgenes y el consumidor gasta con más cautela. Grupo Gigante es, por ahora, el único interesado que ha confirmado públicamente estar en una evaluación preliminar para comprar la marca. Si la operación se concreta, La Casa de Toño podría reorganizar sus unidades (abriendo en algunas zonas y cerrando en otras), pero seguiría existiendo, aunque bajo una estructura distinta a la actual, según el citado medio.

Famsa, de gigante del retail a una operación casi desmantelada
El caso de Famsa es el más severo de la lista. La regiomontana arrastraba problemas financieros desde hace años, agravados por el cierre de su brazo financiero, Banco Ahorro Famsa, en 2020, y por el golpe económico de la pandemia. La empresa dejó de pagar sus bonos ese mismo año y terminó por acogerse al Capítulo 11 en Estados Unidos para reestructurar su deuda. Sin el financiamiento que por décadas le permitió vender muebles y electrodomésticos a crédito, el modelo perdió su principal ventaja frente a la competencia. El 31 de marzo, Famsa cerró su última tienda en México: la sucursal de Monterrey donde nació la cadena hace más de cincuenta años, liquidada con descuentos de entre 30 y 70 por ciento.
Forever 21: la quiebra en EU no borra las tiendas mexicanas
Forever 21 volvió a declararse en bancarrota en Estados Unidos y anunció el cierre de sus tiendas en ese país, lo que sembró dudas entre sus clientes mexicanos. Pero las sucursales en México no dependen de esa quiebra: operan bajo un esquema distinto, administrado de forma independiente por un socio local. Por eso, el tropiezo del negocio estadounidense no implica el cierre automático de las tiendas nacionales.
Así opera Forever 21 en México
Desde 2020, Forever 21 no opera de forma directa en el país: su propietaria, Authentic Brands Group, cedió la licencia a IB Group, el mismo grupo que distribuye marcas como Aéropostale, Chico’s o Champion en México. Bajo ese esquema de licencia, las tiendas mexicanas siguieron abiertas incluso cuando la matriz estadounidense entró en bancarrota.
Pizza Hut cambia de manos después de décadas
Yum! Brands vendió Pizza Hut en una operación de 2,700 millones de dólares que divide el negocio en dos: LongRange Capital se queda con las operaciones fuera de China continental, mientras Yum China Holdings conserva el mercado chino. La venta llega después de que la cadena registrara una caída de 2% en ventas, mientras el resto de Yum! Brands crecía a nivel global, lo que la convirtió en la división con peor desempeño del grupo. El cambio de dueño podría abrir una nueva etapa para una marca que durante décadas fue sinónimo de comida rápida en todo el mundo.
Pizza Hut sí franquicia en México, y esto cuesta
En México, Pizza Hut opera bajo la razón social Desarrolladora Inmobiliaria de Restaurantes, S. de R.L. de C.V. (ligada a Food Delivery Brands), con 174 tiendas propias y 114 franquiciadas. La cuota de entrada es de 32,000 dólares, la inversión total ronda los 5.3 millones de pesos, el royalty es de 6% sobre ventas y el fondo de publicidad suma 5% sobre ventas (4.25% nacional más 0.75% de mercadotecnia local).
Hooters busca recuperar su identidad
Después de que Hooters of America se declarara en Capítulo 11 en 2025, los propietarios originales de la marca recompraron la propiedad intelectual y los derechos contractuales, además de unos 140 restaurantes, para intentar reconstruir el concepto. La estrategia busca alejarse de la imagen cada vez más sexualizada que había adoptado la cadena y regresar a la idea original: un restaurante con temática playera, comida accesible y un ambiente para todo tipo de público. Entre los cambios contemplados están nuevos uniformes para las meseras y la recuperación de elementos de la identidad de siempre.
Hooters también franquicia, y en México no depende de EU
Las Hooters mexicanas las opera Grupo Dival, que administra la licencia de forma independiente y con recursos propios, por lo que la reestructuración estadounidense no las afecta. A nivel global, la propia Hooters exige un capital líquido mínimo de 1.5 millones de dólares y un patrimonio neto mínimo de 3 millones de dólares para franquiciar, con una cuota inicial de entre 50,000 y 75,000 dólares y una inversión total que puede ir de 1.25 a 4.7 millones de dólares, según su Documento de Divulgación de Franquicia (FDD) más reciente.
Anforama, entre cierres y liquidaciones
La cadena de artículos para cocina y hogar, que nació como una pequeña cristalería cerca del Mercado de San Juan en la década de 1950, acumula cierres. Su sucursal de la calle Palma, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, ya exhibe anuncios de cierre con descuentos de hasta 40%, y en León, Guanajuato, una tienda con 22 años de operación bajó la cortina tras liquidar con rebajas de hasta 50%. Hasta ahora no hay confirmación de un cierre total ni de una quiebra formal: todo apunta a una reestructuración parcial, no a la desaparición completa de la cadena.
Una transformación que va más allá de los cierres
Famsa prácticamente dejó atrás el modelo que la hizo famosa. Pizza Hut cambia de dueño. La Casa de Toño podría ajustar su estructura si la venta a Grupo Gigante se concreta. Hooters intenta recuperar una identidad que considera perdida. Forever 21 demuestra que una quiebra en un país no necesariamente apaga las luces en otro. Y Anforama, por ahora, solo cierra algunas tiendas.
El denominador común es que varias marcas conocidas entran en una nueva etapa. Para el consumidor mexicano, eso puede traducirse en menos sucursales, nuevos dueños, otra imagen o negocios que ya no se parezcan tanto a los que conoció.











