La Comisión Europea analizará la próxima semana con los dirigentes de los Veintisiete las posibles actuaciones para reducir el impacto económico de la guerra en Oriente medio. La Agencia Internacional de la Energía ya había propuesto fomentar el teletrabajo para ahorrar energía. ¿Cómo puede afectar esta medida a tu empresa?
¿Por qué desde las instituciones europeas quieren impulsar el teletrabajo?
La Comisión Europea pondrá al alcance de los Estados miembros una batería de iniciativas que pueden aplicar para reducir el consumo energético en el transporte ante la crisis provocada por el cierre del estrecho de Ormuz, que, según adelantó esta semana la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya ha supuesto para los europeos 22.000 millones de euros en importaciones adicionales de combustibles fósiles. Entre estas medidas destacadas figura promover entre las empresas, siempre que sea viable, una jornada de teletrabajo para los trabajadores, de acuerdo con La Vanguardia.
¿Dónde aparece la medida del teletrabajo? ¿Será obligatorio?
Esta propuesta aparece recogida en el borrador del conjunto de medidas que la Comisión prevé presentar el próximo miércoles, y según ha podido confirmar La Vanguardia, ya está siendo objeto de diversas modificaciones. Esta recomendación de impulsar el día de teletrabajo tendrá siempre carácter voluntario. En ningún caso se trata de una obligación europea.
Desde el inicio, Bruselas ha remarcado que las actuaciones para hacer frente a la actual crisis energética deben ser temporales y concretas para responder a las consecuencias económicas de la guerra sobre la ciudadanía. Todas estas iniciativas serán expuestas ante los Estados miembros en la cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará a finales de la próxima semana en Chipre, país que ostenta este semestre la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea.
Recomendaciones voluntarias
Hace unas semanas, el comisario europeo de Energía, Dan Jorgensen, ya fue un paso más allá al pedir por carta a los ministros del ramo de los Veintisiete que aplicasen acciones para reducir el consumo energético en el transporte. Entonces, el danés solicitó seguir las recomendaciones de carácter voluntario emitidas por la Agencia Internacional de la Energía. El plan, de diez puntos, contempla disminuir los viajes aéreos cuando existan alternativas, rebajar en 10 kilómetros por hora el límite de velocidad en las autopistas, trabajar desde casa tres días por semana para evitar desplazamientos, establecer los domingos como jornadas sin coches en las ciudades o incentivar el uso del transporte público frente al vehículo privado.
Bruselas mantiene esta línea. Además de promover el teletrabajo, también podría sugerir el cierre de edificios públicos cuando las circunstancias lo permitan o abaratar las tarifas del transporte público. Todo ello ya fue debatido el lunes en una reunión extraordinaria del colegio de comisarios de Ursula von der Leyen, centrada en las consecuencias de las acciones militares en Europa.
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Cómo puede afectar el impulso del teletrabajo a las empresas españolas
1 – Más flexibilidad organizativa y ahorro de costes
Si se impulsa el teletrabajo de forma voluntaria, muchas empresas españolas podrían reducir gastos asociados a oficinas, desplazamientos y consumo energético. Sectores como servicios profesionales, tecnología, administración o consultoría tendrían más facilidad para adaptarse. Además, las compañías con modelos híbridos ya implantados partirían con ventaja frente a aquellas que aún dependen de la presencialidad total.
2 – Nuevos retos de gestión y productividad
No obstante, la medida también obligaría a revisar procesos internos, herramientas digitales y políticas de coordinación. Las empresas tendrían que reforzar aspectos como la ciberseguridad, la comunicación entre equipos, el seguimiento de objetivos y la cultura corporativa. En algunos casos, especialmente en negocios tradicionales, la transición podría generar resistencia o dificultades operativas.
Cómo puede afectar a las redes de franquicias
1 – Diferencias entre oficinas centrales y establecimientos físicos
En el ámbito de la franquicia, el impacto sería desigual. Las centrales franquiciadoras sí podrían aplicar teletrabajo en departamentos como expansión, marketing, soporte, administración o atención al franquiciado. Sin embargo, los establecimientos físicos —restauración, retail, belleza, gimnasios o alimentación— seguirían necesitando presencialidad para operar con normalidad.
2 – Oportunidad para digitalizar la red
La recomendación europea también podría acelerar la digitalización de muchas cadenas. Reuniones online, formación a distancia, auditorías remotas y herramientas colaborativas permitirían mantener el contacto entre central y franquiciados con menos desplazamientos. Para las redes con presencia nacional, esto supondría una oportunidad para ganar eficiencia y reducir costes logísticos sin perder capacidad de gestión.











