Portugal es, actualmente, uno de los destinos más atractivos para emprender dentro de Europa. Y lo es por su competitiva fiscalidad, unos costes operativos más bajos que otros países europeos y por tener un ecosistema empresarial cada vez más internacional.
Panorama general para emprender en Portugal
Crear una empresa en Portugal es relativamente rápido y, hoy día, resulta muy atractivo para emprendedores europeos y extranjeros. Para las marcas españolas, el país luso ofrece una ventaja evidente: proximidad geográfica, similitudes culturales y facilidad operativa.
En este contexto, ciudades como Lisboa, Oporto o Braga se han convertido en verdaderos polos tecnológicos y de innovación en un país en el que el turismo sigue siendo uno de los principales motores económicos y empresarial.
Situación económica y sectores con mayor potencial en Portugal
La economía portuguesa mantiene una evolución estable y sólida dentro de la Unión Europea. Combina estabilidad política y el auge tecnológico con el liderazgo en energías renovables, factores que le hacen despuntar en UE.
En el país luso también destacan sectores como la restauración y hostelería, las franquicias de alimentación, el turismo premium o el coworking.
Ventajas y riesgos de emprender en Portugal
Entre las principales ventajas de crear una empresa en Portugal destacan unos costes laborales inferiores a otros mercados europeos. Además, puede presumir de un buen nivel de digitalización administrativa y ofrece incentivos para startups y franquicias internacionales.
Sin embargo, también existen algunos riesgos que conviene valorar. Quizás el principal error es “considerar que en términos de franquicia [o de un negocio en general] es más o menos el mismo mercado que el español”, opina Carlos Barbadillo, CEO de la consultora de franquicias Barbadillo y Asociados.
¿Es 2026 un buen momento para abrir un negocio en Portugal?
Sí. Sobre todo, si hablamos de empresas de tecnología, negocios orientados a turistas o un perfil internacional. Portugal atrae mucha inversión y, aunque en 2024 hubo cambios, desde Barbadillo y Asociados, explican que “el impuesto de sociedades sigue menor que en España“. Esta es una gran ventaja empresarial que posiciona a Portugal como una alternativa estratégica muy importante.
Formas jurídicas para montar un negocio en Portugal: como montar una empresa
Las estructuras más habituales para crear una empresa en Portugal son:
- Empresário em Nome Individual: equivalente al autónomo español. No se exige un capital mínimo y los trámites son rápidos y económicos.
- Sociedade Unipessoal por Quotas: similar a una sociedad limitada con un único socio. Muy usada en negocios online o consultoría internacional.
- Sociedade por Quotas (LDA): la forma más utilizada para pymes y emprendedores extranjeros. Además, aquí el capital mínimo es flexible y puede ser simbólico. Es similar a una SL española y permite tener varios socios.
- Sociedade Anónima (SA): pensada para grandes compañías e inversores. Requiere bastantes formalidades.
- Sucursal de empresa extranjera: se usa, generalmente, para expandir una compañía ya existente y la responsabilidad depende de la matriz.
¿Es necesario darse de alta como autónomo en Portugal para administrar una sociedad?
No. En Portugal, un administrador de una sociedad puede ejercer funciones de gestión sin estar registrado como autónomo. Eso sí, esto dependerá de la relación laboral, remuneración y estructura de la organización. Lo más recomendable es contar con asesoramiento fiscal y laboral desde el inicio.
Requisitos legales para crear una empresa en Portugal
Como en cualquier país, existen requisitos legales que hay que tener en cuenta antes de crear una empresa. Portugal permite que muchos de ellos se realicen de forma digital, lo que agiliza el proceso.
Para constituir una empresa en Portugal normalmente se necesita:
- Obtener un NIF portugués (obligatorio para la empresa y socios).
- Registrar la sociedad.
- Definir estatutos sociales (documento con capital, socios, administración…).
- Abrir una cuenta bancaria empresarial.
- Tener una dirección fiscal en Portugal (oficina, coworking u oficina virtual).
- Registrar la actividad económica.
- Dar de alta la empresa en Hacienda y Seguridad Social.
¿Es posible crear una empresa en Portugal desde España?
Sí. Se puede crear una compañía en Portugal sin necesidad de residir allí permanentemente. De hecho, cada vez más emprendedores españoles optan por abrir filiales o franquicias portuguesas para expandirse internacionalmente y aprovechar el ecosistema luso.
Fiscalidad y obligaciones tributarias en Portugal
El impuesto de sociedades en Portugal funciona de forma similar al español, con varios tipos impositivos:
- Tipo general (la mayoría de bienes y servicios): 23 %.
- Tipo intermedio (restauración, cultura y algunos productos alimentarios): 13 %.
- Tipo reducido (alimentos básicos, medicamentos, libros): 6 %.
Las empresas deben registrarse a efectos de IVA, presentar declaraciones periódicas (mensuales o trimestrales), la contabilidad oficial y cumplir con las obligaciones laborales y fiscales dentro de la UE.
Costes iniciales y presupuesto para montar una empresa en Portugal
| Concepto | Coste aproximado |
|---|---|
| Constitución de sociedad | 220 € – 500 € |
| Asesoría legal y fiscal | 500 € – 2.000 € |
| Oficina o local comercial | 500 € – 3.000 €/mes |
| Oficina virtual | 50 € – 100 € |
| Licencias y permisos | 200 € – 2.000 € |
| Registro de marca | 100 € – 300 € |
Contratación laboral y normativa de empleo
Portugal cuenta con una legislación laboral relativamente flexible en comparación con otros países. El salario mínimo sigue creciendo y las cotizaciones sociales son obligatorias tanto para empresa como trabajador.
Las empresas deben formalizar contratos laborales, registrar empleados y cumplir con las normas de prevención de riesgos laborales. Es importante saber, además, que algunos sectores tienen convenios específicos.
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Cómo montar una franquicia en Portugal
Portugal se ha convertido en un mercado muy interesante para franquicias españolas e internacionales. La afinidad cultural y la proximidad facilitan la expansión de marcas procedentes de España.
Lo mejo para la gestión de un negocio en en régimen de franquicia es, para minimizar riesgos, “tener un responsable/interlocutor local que atienda las relaciones con los franquiciados en Portugal en asuntos como la formación, el apoyo y el control de la red…”, puntualiza Carlos Barbadillo.
Sectores con mayor desarrollo en franquicias
Portugal se comporta, explica Barbadillo, de forma muy similar a España en términos de demanda general de consumo y “esto conlleva también la similitud en la oferta y demanda de franquicias”.
Según la experiencia de Barbadillo y Asociados, los sectores con más demanda en Portugal son “los relacionados con la hostelería y la restauración en sus diversos formatos, los sectores relacionados con los servicios a personas y servicios especializados“.
Como ocurre en España, añade el CEO de la firma, “la carestía de arrendamiento de locales hace que los servicios, especialmente los que no requieren de un local o de uno en ubicación prime, tengan muy buena aceptación”.
Requisitos legales específicos para franquicias
Portugal no dispone de una ley específica de franquicias como ocurre en otros países, pero sí exige cumplir con la normativa mercantil, contractual y de competencia.
El contrato de franquicia debe regular aspectos como el uso de marca, el canon de entrada, la exclusividad o la duración del contrato. Antes de firmar, resulta fundamental analizar la viabilidad financiera, las obligaciones fiscales y las condiciones de salida del acuerdo.











