[En números y fechas] Más de 100 años de experiencia y mucha innovación, respaldan un modelo de franquicia exitoso que le rinde culto al chocolate y a la tradición familiar. En España cuenta con casi 40 chocolaterías. Te contamos todos los secretos de las Chocolaterías Valor.
1881: el origen de un referente del chocolate en España
Corría el año 1881 cuando, por primera vez, Chocolates Valor empezaba la producción en su fábrica de la mano de Valeriano López, cuyos antepasados familiares ya se dedicaban al chocolate. Desde entonces, esta firma española destaca entre la competencia por ofrecer un producto puro y de alta calidad.
Precisamente, esta pureza es la que diferencia a Chocolates Valor y la que hace, además, que su modelo de franquicias, sus Chocolaterías, lleven años cosechando éxito tras éxito. De hecho, Chocolatería Valor es la primera franquicia del chocolate en España y se ha convertido en el mejor lugar donde degustar el chocolate en todas sus variedades. Y no solo eso.
De 1881 a hoy: la historia de Valor, paso a paso
| ¿En qué año? | ¿Qué pasó en Chocolatería Valor? |
|---|---|
| 1881 | Arranca la historia de Chocolates Valor |
| 1881 – 1891 | Empiezan los avances tecnológicos y se incrementan las rutas |
| 1916 – 1930 | Se extiende la venta a otras provincias y se compra el primer vehículo a motor |
| 1935 | Llega la electricidad y la contratación de trabajadores |
| 1963 – 1966 | Se traslada la maquinaria a una nueva fábrica y se amplía la gama de productos |
| 1967 | Lanza al mercado el Chocolate Puro |
| 1976 – 1995 | Se apuesta por la Gran Renovación |
| 2000 – 2005 | Se moderniza el logo y se pone en marcha la filial Valor USA |
| 2009-2013 | Presencia en más de 45 países extranjeros y nuevos chocolates |
| 2016 | Se actualiza la marca |
Chocolates Valor es el sueño de Valeriano López Lloret. Tras él, y a finales del siglo XIX, su hijo tomaba las riendas de la empresa y sustituye la piedra de moler por el molino mecánico y el mulo dejaba paso al carro. Empezaban las primeras innovaciones a las que se les sumaron nuevas rutas. Por ejemplo, llegar hasta Madrid. En esos momentos, el encargo más habitual de los clientes era cinco libras de chocolate.
Con los años, la empresa familiar se hacía grande. En la década de los 20 canalizaba sus ventas a través de comercios y amplía contactos en otras provincias. Serán años de cambios: llega el molino de “malacate”, movido por una caballería en plan de noria y, años más tarde, por un motor diesel. Pero no será el único avance. Chocolates Valor adquiría entonces el primer vehículo a motor, una camioneta Chevrolet, que cargaba unos 1.500 kilos y que reemplazaba al carro tradicional tirado por caballería.
Otro gran hito llegaba en 1935 con la inclusión de la electricidad. Además, la empresa ya no solo daba empleo a familiares. Durante los años 60, Valor sigue creciendo gracias a una nueva fábrica que permite aumentar la calidad y completar su gama de chocolates. En 1967, lanzaba al mercado el Chocolate Puro, producto que se ha convertido en un emblema de la marca. Además, la fábrica ya era capaz de producir más de 10.000 kilos de chocolate por jornada de 8 horas. En 1973, Valor se transformaba en la forma jurídica de sociedad anónima.
Durante el período de 1976 a 1995, se amplío el equipo directivo y se apostó por la gran distribución. La expansión comercial fue enorme y exigía una total reestructuración y ampliación de la planta de fabricación. Valor iniciaba también la comercialización de bombones y se da el pistoletazo de salida a la exportación empezando por algunos países sudamericanos y asiáticos, como Argentina, Venezuela o Japón.
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Los 2000 empiezan con una modernización clara del logotipo y los envoltorios. El primer spot en reflejar este cambio fue “Puro placer”, que fue seguido por una serie de anuncios bajo el lema “Placer adulto”, que desvinculaban el chocolate del tradicional sector infantil. Por otro lado, se pone en marcha la filial comercial Valor Usa inc, que distribuirá el producto en los mercados centro y norte de Europa.
En los últimos años, la comunicación de Valor sigue centrada en el concepto del “placer”, pero evolucionando hacia un público más urbano y sofisticado. Eso le lleva, en 2011, ha recibir el “European Candy Kettle Award”, uno de los premios más prestigiosos del sector. La compañía ya tiene presencia en más de 45 países de todo el mundo. Estos cambios se ven reflejados, en 2016, con un nuevo rediseño de la marca que moderniza su logotipo y la imagen de todos los productos tal y como la conocemos hoy día.
Chocolaterías Valor: una franquicia llena de ventajas
La esencia de esta enseña reside en el valor que aporta la propia marca, una compañía con más de un siglo de historia y que es, claramente, la mejor garantía para el franquiciado. Pero, además, cuenta con una peculiaridad. Como franquicias, estas Chocolaterías tienen una ventaja especial y es que pueden incorporar a su oferta de productos todas las novedades, avances y mejoras de Chocolates Valor. O, dicho en otras palabras, son chocolatería, pero también tienda.
“Nuestras chocolaterías, que son la red número 1 de España, disponen de un espacio donde se pueden comprar productos de la marca Valor como tabletas, cacaos solubles, Huesitos… y elaboraciones exclusivas”, explica Pedro López, presidente ejecutivo de Chocolates Valor.
Se trata de un negocio de hostelería donde el cliente, según Pedro López, “disfruta en un entorno acogedor, y con personalidad, de un producto muy nuestro como es el chocolate en toda su magnitud”.
¿En qué año se inició la franquicia de Chocolates Valor?
1984 es el año en el que Valor inicia su actividad franquiciadora en España, de acuerdo a los datos publicados por la Asociación Española de la Franquicia (AEF).
El éxito de este modelo de franquicia radica, en gran medida, en “un crecimiento y desarrollo sostenido en el tiempo durante 40 años”, opina. La relación cercana que potencia la empresa con sus franquiciados se basa en “un respaldo permanente, con un equipo de supervisores que realizan visitas de formación periódicas”. Además, “desarrollamos distintas reuniones y eventos para forjar vínculos con toda la red de franquiciados”, puntualiza.
“Buscamos ubicaciones céntricas, en vías o plazas singulares que nos garanticen un elevado paso de peatones, también en zonas comerciales, centros comerciales y puntos con alta densidad de paso”, explica.
Respecto al perfil, hay, incluso, franquiciados que cuentan con más de una chocolatería. Pero López destaca, en este sentido, que uno de los aspectos más importantes en el funcionamiento de hostelería es la gestión del personal. “Es aquí donde la función del franquiciado es vital para crear un equipo comprometido con su negocio”, considera.
Inversión mínima necesaria: desde 125.000€.
Royalty 5%.
24.040€.











