El 30º aniversario del juego de cartas Pokémon ha desatado colas kilométricas y una ola de reventa en España. Cajas que en tienda cuestan alrededor de 60 euros ya se revenden en plataformas como Wallapop por más de 400 euros.
La colección salió a la venta el miércoles 16 de septiembre de 2026, y el fenómeno se ha repetido en cadenas como El Corte Inglés, Carrefour y Game. Para frenar el acaparamiento, varias tiendas han limitado la compra a una o dos unidades por persona, según medios consultados.
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Cartas Pokémon: de 60 euros a más de 400 en cuestión de días
La Elite Trainer Box del 30º aniversario sale a la venta oficial por unos 60 euros, e incluye nueve sobres de la expansión, una carta promocional con ilustración expandida de Nidorina, fundas para cartas y varias cartas de Energía Básica holográficas. En Wallapop, ese mismo pack ya se revende por encima de los 400 euros.
El fenómeno no se limita a las cajas cerradas: determinadas cartas sueltas de la colección han llegado a venderse por más de 1.000 dólares, según recoge la prensa especializada. La escasez en tienda física se ha convertido en el principal motor de ese sobreprecio.
Listas de invitación y límites de una unidad por cliente
Ante la escasez, Amazon ha recurrido a un sistema de listas de invitación: quien recibe una dispone de un plazo de 72 horas para completar la compra antes de perder su turno, según Consumidor Global. Es un mecanismo pensado para repartir el stock disponible entre más compradores, en lugar de agotarlo en los primeros minutos.
En tienda física, cadenas como El Corte Inglés y Carrefour han optado por limitar la venta a una o dos unidades por persona. Aun con esa restricción, el producto se agota a los pocos minutos de reponerse en las estanterías.
Cómo pueden las redes de franquicia aprovechar el tirón de Pokémon
Un fenómeno de esta magnitud, con colas y reventa incluidas, es justo el tipo de interés que una red de franquicia puede intentar capturar sin necesidad de vender ni una sola carta. Las colaboraciones con licencias de entretenimiento, como las que ya usan franquicias de comida rápida, funcionan porque trasladan el entusiasmo de una comunidad de fans a un producto de consumo cotidiano.
Para una franquicia de restauración, retail o incluso ocio infantil, el margen de maniobra pasa por promociones con coleccionables propios, cajas sorpresa ligadas a una compra mínima o eventos puntuales en tienda coincidiendo con lanzamientos como este. El riesgo de no moverse a tiempo es dejarle todo el beneficio de la conversación a las cadenas que sí lo hacen, mientras la demanda por Pokémon sigue en máximos.











