La cadena de bubble tea Doopys lanza su modelo de franquicia para abrir locales y stands en nuevas ciudades españolas. La central promete acompañar la apertura, centralizar el suministro y formar al franquiciado. Todavía no ha publicado inversión, canon ni número de establecimientos, tres datos que el candidato necesitará.
Doopys nació alrededor del bubble tea, la bebida de origen taiwanés. La enseña ha ampliado su carta con matcha, yogur, helados, crepes y bubble waffles. Ahora da el paso de ofrecer su concepto a terceros, según Revista Hostelería.
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Doopys: una carta que va más allá del ‘bubble tea’
La propuesta se apoya en la personalización: el cliente elige sabores, toppings y texturas, y la carta se reparte entre bebidas, postres fríos y productos calientes como los crepes.
La ampliación hacia matcha, yogur y helados tiene una lógica comercial clara: ofrece motivos de consumo a distintas horas del día y no depende solo de una bebida de moda.
Locales y ‘stands’ pensados para centros comerciales
Doopys plantea dos formatos, locales y stands, con una estética llamativa y cuidada. La nota los sitúa en centros comerciales, zonas urbanas y áreas de ocio, es decir, donde el consumo de impulso y el paso de público marcan la facturación.
No indica superficies, ubicaciones concretas ni plazos de apertura. Tampoco aclara si el modelo se ofrece a franquiciados con un único local o a operadores con varias unidades.
Lo que promete la central de Doopys
La central ofrece cuatro apoyos al franquiciado: acompañamiento en la apertura, suministro centralizado, formación operativa y de producto, y soporte durante la explotación. Es el paquete habitual de una red que quiere replicar un concepto sin que cada local improvise su operativa.











