Las cifras que mueve hoy en día el sector de alquiler de trasteros reflejan claramente que es una actividad en auge. De hecho, y según se desprende de los datos que ofrece el informe European Self Storage Industry Report 2025, elaborado por la Federación Europea de Asociaciones de Self Storage (FEDESSA), España se consolida entre los cuatro mayores mercados europeos con mayor superficie de trasteros en alquiler, con dos millones de metros cuadrados, lo que supone el 11,3 % de toda la existente en Europa.
El negocio de los trasteros nació en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, y se introdujo en Europa, a través de Reino Unido, a principios de los años 80, llegando posteriormente a España, a finales de los años 90, donde en la actualidad cada vez hay más marcas operando en este sector, la mayoría de ellas en régimen de franquicia, y todavía con potencial de crecimiento.
Por qué el alquiler de trasteros es una oportunidad de negocio en 2026
El buen momento que atraviesa el sector, hace que se traduzca en una oportunidad de negocio rentable para los emprendedores. “Hay una evolución del mercado. Es cierto que hay más operadores en el sector, pero esto también muestra su potencial y lo hace más profesional. La gran oportunidad es clara: la necesidad de espacio sigue creciendo. Las personas viven en viviendas más pequeñas, hay más movilidad y cada vez más personas trabajan por cuenta propia. Todo esto genera una demanda constante, que no depende de modas”, subraya Iván Maldonado, responsable de Expansión de la franquicia Aquí Mi Espacio.
Además, el mercado de alquiler de trasteros ofrece una serie de ventajas, tanto para los particulares como para las empresas. En este sentido, desde la AESS consideran que “para los clientes particulares, es una manera de liberar espacio en casa con total seguridad, o una solución a un problema puntual de almacenamiento, como una mudanza o una reforma, mientras que para las empresas, ofrece una alternativa a poseer o alquilar almacenes costosos con contratos a largo plazo, además de ofrecer una gran facilidad de acceso”.
Cómo montar una empresa de alquiler de trasteros en 2026 paso a paso
Etapa 1: Análisis del mercado
Antes de invertir, conviene estudiar la densidad de población del área objetivo, la oferta de competidores existentes, los precios medios por metro cuadrado y el perfil del cliente potencial (particulares, autónomos, pequeñas empresas). Un análisis bien fundamentado permite elegir la ubicación adecuada y definir el posicionamiento del negocio.
Etapa 2: Elección de la ubicación y del local
Así, los centros de alquiler de trasteros se caracterizan por ofrecer unas instalaciones especialmente diseñadas, pensando en la facilidad de uso por parte de los clientes: flexibles en tiempo y en espacio, y con unos sistemas de seguridad de buena calidad. Locales que, normalmente, se ubican a lo largo de carreteras principales, próximas a áreas densamente pobladas, zonas comerciales o polígonos industriales, con el objetivo de que sean rentables y funcionen a éxito.
Etapa 3: Requisitos legales, licencias y permisos
Abrir un negocio de alquiler de trasteros en España implica cumplir una serie de obligaciones administrativas y normativas. Las principales son:
- Licencia de actividad: obligatoria en la mayoría de municipios. Según el tipo de actividad y la superficie del local, puede tramitarse como declaración responsable o requerir un proyecto técnico firmado por un arquitecto o ingeniero.
- Clasificación urbanística del inmueble: el local debe tener uso compatible con el almacenamiento. Un uso residencial o comercial sin compatibilidad expresa puede impedir la apertura. Hay que verificarlo en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del municipio.
- Normativa de seguridad contra incendios: el Reglamento de Seguridad contra Incendios en Establecimientos Industriales (Real Decreto 2267/2004) establece las exigencias de compartimentación, extintores, señalización de emergencia y salidas. Su aplicación varía según la superficie y la carga de fuego del inmueble.
- Normativa de accesibilidad: el local debe cumplir con los requisitos de accesibilidad universal recogidos en el Código Técnico de la Edificación (CTE), especialmente si se habilitan zonas de atención al cliente.
- Alta en el Registro de la Actividad Económica: el titular debe darse de alta en el epígrafe correspondiente del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), habitualmente el 751 (depósito y almacenamiento).
- Protección de datos: si se recogen datos de clientes (nombre, DNI, domicilio, datos bancarios), es obligatorio cumplir con el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), incluyendo el registro de actividades de tratamiento y la política de privacidad.
- Videovigilancia: si se instalan cámaras de seguridad, deben cumplir con la normativa de la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD): señalización visible, finalidad legítima y conservación máxima de imágenes de 30 días.
- Contrato de arrendamiento de trastero: aunque no existe una regulación específica para este tipo de contrato, se rige por la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) o por el Código Civil según el uso. Conviene redactarlo con asistencia jurídica para incluir cláusulas sobre responsabilidad, acceso, impago y contenidos prohibidos.
Etapa 4: Inversión inicial y planificación financiera
Además de la elección correcta del local, otro aspecto a tener en cuenta a la hora de montar este tipo de negocios es la inversión a desembolsar, un montante que oscila entre los 50.000 y los 200.000 euros, dependiendo de cada enseña, así como el perfil del franquiciado, que puede ser de autoempleo, inversor o propietario de locales, normalmente con experiencia empresarial o en gestión inmobiliaria.
Una previsión financiera realista debe contemplar la inversión inicial, los costes fijos mensuales y una estimación conservadora de la tasa de ocupación durante los primeros doce meses. Definir el umbral de rentabilidad y disponer de un colchón de tesorería para los primeros meses de operación es clave para la viabilidad del proyecto.
Etapa 5: Contratación de personal y organización del equipo
En este punto, otra ventaja de esta actividad es que no se requiere contratar personal que esté en el propio local diariamente, ya que los procesos están automatizados, es decir, se trata de instalaciones modernas, equipadas con sistemas de seguridad, control de acceso y vigilancia las 24 horas, diferentes tamaños de trasteros para satisfacer cualquier demanda, desde el almacenamiento de enseres personales, hasta soluciones para negocios, y un alto nivel en cuanto a las medidas de seguridad empleadas para asegurarse de que solo los clientes tienen acceso a sus pertenencias: controles de acceso, códigos PIN, tarjetas magnéticas, huellas dactilares, vigilancia remota, circuitos cerrados de televisión…
Etapa 6: Estrategia de marketing y lanzamiento del negocio
La visibilidad online es el principal canal de captación en este sector. Posicionarse en Google My Business, trabajar el SEO local con términos como “alquiler de trasteros en [ciudad]” y aparecer en comparadores especializados son acciones prioritarias antes de la apertura. Las campañas de Google Ads segmentadas por zona geográfica permiten generar demanda desde el primer día, mientras que acuerdos con inmobiliarias y empresas de mudanzas aportan un flujo constante de clientes referidos.
Etapa 7: Gestión diaria y optimización de la rentabilidad
Una vez en marcha, la rentabilidad del negocio depende de mantener una tasa de ocupación elevada y de controlar los costes operativos. La automatización del acceso mediante sistemas de cerradura digital, la gestión de contratos online y el seguimiento de la facturación con un software específico reducen la carga administrativa. Revisar periódicamente los precios en función de la demanda y ofrecer servicios complementarios (seguros de contenido, cajas, materiales de embalaje) son palancas adicionales para aumentar el ingreso medio por cliente.
¿Se puede abrir una franquicia de alquiler de trasteros en 2026?
Sin duda, nos encontramos ante un sector con una demanda real y sostenida, y con un modelo que combina estabilidad y rentabilidad, muy ligado al mercado residencial, donde se auguran años en la misma línea actual.
| Marca | Inversión | Local |
|---|---|---|
| Aquí Mi Espacio | Desde 50.000 € | Desde 250 m2 |
| Homebox | 80.000 € | Desde 300 m2 |
| Zebrabox | Desde 100.000 € | Desde 1.000 m2 |
| Keepy | Desde 105.000 € | Desde 500 m2 |
Por lo tanto, y tal y como sentencia el Responsable de Expansión de Aquí Mi Espacio, “es un buen momento para unirse a un modelo que está en plena expansión, incluso para personas sin experiencia previa en el sector y para aquellos que están considerando emprender”.
¿Cuánto cuesta montar un negocio de alquiler de trasteros?
La inversión necesaria para poner en marcha un negocio de alquiler de trasteros varía considerablemente en función del modelo elegido (negocio independiente o franquicia), el tamaño del inmueble, su estado de conservación y la ubicación. Como referencia general, el desembolso total oscila entre los 50.000 y los 200.000 euros ya mencionados, un rango amplio que refleja la diversidad de perfiles y formatos disponibles en el mercado español.
Los principales componentes del coste de inversión son los siguientes:
| Concepto | Coste estimado | Notas |
|---|---|---|
| Adecuación y obra civil | 15.000 € — 60.000 € | Tabiquería, suelos, iluminación, ventilación |
| Módulos y estanterías | 10.000 € — 40.000 € | Según número de unidades y materiales |
| Sistema de acceso y seguridad | 5.000 € — 20.000 € | Cerraduras digitales, videovigilancia, alarma |
| Software de gestión | 1.000 € — 5.000 € | Contratos online, facturación, control de accesos |
| Licencias y trámites | 1.500 € — 8.000 € | Licencia de actividad, proyecto técnico, tasas |
| Señalética y rotulación | 500 € — 3.000 € | Interior y exterior del local |
| Seguros | 1.200 € — 4.000 €/año | Responsabilidad civil, continente, contenido |
| Marketing de lanzamiento | 2.000 € — 10.000 € | Web, Google Ads, Google My Business, cartelería |
| Canon de entrada (franquicia) | 5.000 € — 30.000 € | Solo aplicable en el modelo de franquicia |
| Fondo de maniobra inicial | 10.000 € — 30.000 € | Tesorería para los primeros 6 meses de operación |
El perfil del inversor influye directamente en el volumen de inversión final. Un franquiciado en modelo de autoempleo tenderá a optimizar costes asumiendo la gestión directa del negocio, mientras que un inversor o propietario de local puede plantear una implantación más amplia desde el inicio, con mayor superficie y mayor número de módulos disponibles. En ambos casos, contar con experiencia previa en gestión empresarial o inmobiliaria facilita tanto la obtención de financiación bancaria como la negociación de las condiciones de arrendamiento del inmueble.
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El crecimiento que experimenta el sector y el hecho de que todavía quede mucho mercado por cubrir, hace que esta actividad ofrezca rentabilidades que llegan a alcanzar incluso el 12 % en ciudades como Madrid y Barcelona, y que en el resto de ciudades oscile entre el 6 % y el 10 % anual.











