El mercado de estaciones de servicio en España ha experimentado una transformación en la última década, con el crecimiento de gasolineras independientes que ofrecen precios competitivos. La rentabilidad y los costes dependen de la ubicación, el modelo de negocio y la inversión inicial, mientras la normativa y la transición energética marcan nuevas exigencias para el sector.
¿Qué es una gasolinera ‘low cost’? Breve historia
Son las estaciones de servicio que ofrecen el combustible a un precio menor.
El fenómeno de las gasolineras low cost arrancó con la liberalización del sector con la Ley 34/1998, del sector de hidrocarburos, que abrió el mercado a nuevos operadores y favoreció (con el tiempo) la aparición de redes no integradas en las grandes marcas, de acuerdo con el director editorial de la revista Estaciones de Servicio, Adrián Megías Paterna. Aunque, la tendencia de las gasolineras desatendidas o automáticas, en su opinión, es la que ha impulsado verdaderamente las llamadas gasolineras low cost en España.
Además, desde 2013, con la aprobación del Real Decreto-ley 4/2013, se facilitó la apertura de estaciones en centros comerciales, parques comerciales y polígonos industriales, favoreciendo la entrada de nuevos operadores y formatos automatizados, lo que generó un importante movimiento de innovación y competencia en el sector.
Entre 2013 y 2017 se consolidó un marco regulatorio en evolución, culminando con la aprobación del Real Decreto 706/2017 – ITC MI-IP 04, que por primera vez definió de forma técnica el concepto de instalación desatendida: aquellas donde el suministro lo realiza el cliente sin supervisión directa de personal durante todo o parte del horario, sentando las bases para la expansión de las gasolineras low cost en España.
Panorama del sector de las gasolineras ‘low cost’ en España
En España el parque de estaciones de servicio ha ido creciendo en los últimos años y mantiene un tamaño notable comparado con otros países europeos.
Según el censo más reciente de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), a mediados de 2025 había 12.685 estaciones de servicio operativas en todo el país, con un peso importante de operadores independientes frente a los grandes grupos tradicionales.

De acuerdo con esos mismos datos, las gasolineras independientes (es decir, sin contrato exclusivo con un operador grande) representan alrededor del 43,8 % del total de la red, un porcentaje que ha crecido en la última década gracias a la expansión de formatos no vinculados a marcas de petroleras, a la liberalización del sector y a la proliferación de modelos low costy desatendidos.
Este cambio en la estructura del mercado influye directamente en la competencia de precios: las estaciones independientes y low cost suelen ofrecer carburante más barato que las redes tradicionales, con diferencias de hasta 0,10–0,20 euros/litro en gasolina 95 o diésel en muchos casos, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Más allá de la inversión y los permisos, el sector está inmerso en un proceso de adaptación a la transición energética. La electrificación del transporte, la incorporación de hidrógeno, biocombustibles y otras fuentes alternativas obliga a repensar el papel de las estaciones de servicio.
Cómo montar una gasolinera ‘low cost’ paso a paso en 2026
1 – Requisitos legales y permisos
Montar una estación de servicio no es solo una cuestión de inversión: también es un proceso normativo riguroso. Las instalaciones de suministro de carburantes están sometidas a múltiples exigencias de seguridad industrial, medio ambiente, comercio y consumo, y en muchos casos a requisitos adicionales a nivel autonómico o municipal.
Normas y trámites principales para abrir una gasolinera ‘low cost’
- Desarrollo del proyecto de construcción: redacción de proyectos técnicos que cumplan con la normativa de instalaciones para suministro a vehículos y obtención de licencia urbanística y autorizaciones ambientales.
- Solicitud de autorización para instalación en dominio público: si corresponde, se tramita con las autoridades municipales o autonómicas competentes.
- Publicación de la información del expediente y autorización provisional: suele requerirse un período de exposición pública para que terceros puedan presentar alegaciones.
- Aceptación final y acta de conformidad para inicio de obra: inspecciones y comprobaciones técnicas previas al inicio de construcción.
- Autorización de instalación de venta al público: permiso específico para poder poner en marcha la actividad comercial de venta de carburantes.
- Alta/registro del depósito y almacenamiento de combustible: trámites de seguridad industrial y registro de depósitos ante organismos competentes.
- Solicitud de autorizaciones finales: incluidas inspecciones y permisos de apertura que garanticen el cumplimiento de todas las obligaciones normativas.
Independientemente del modelo de negocio, Nacho Rabadán, director general de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), subraya que lo esencial es que “todas las instalaciones cumplan con todas y cada una de las normas que son de aplicación a nuestro segmento de actividad”. En su opinión, este cumplimiento riguroso supone un pilar de la competencia leal y de la seguridad del sector.
2 – Elaborar un plan de negocio
Antes de iniciar trámites, es fundamental elaborar un plan que contemple la inversión, la estructura de costes, las proyecciones de ventas y un análisis de competencia en la zona seleccionada para operar.
3 – Plan de financiación
Diseñar un plan de financiación eficiente implica evaluar la aportación de recursos propios de los emprendedores, posibles créditos bancarios y otros mecanismos de financiación o socios inversores.
4 – Elección de la mejor ubicación
Como ya hemos comentado, la rentabilidad en este negocio depende en gran medida de dónde se ubique la estación o estaciones de servicio. El tráfico de vehículos, la cercanía a vías de alto flujo, la densidad de competencia y otras características socioeconómicas del entorno son variables que influyen directamente en los ingresos.
5 – Marketing de lanzamiento
Finalmente, una estrategia de marketing sólida —que incluya precios competitivos, programas de fidelización, presencia digital y servicios complementarios— puede marcar la diferencia en los primeros meses de operación.
¿Hay subvenciones para abrir una gasolinera ‘low cost’?
No existe un programa específico de subvenciones exclusivas para abrir gasolineras en España, pero sí existen ayudas vinculadas a la incorporación de tecnologías verdes, eficiencia energética o puntos de recarga eléctrica. Estas ayudas pueden provenir de programas autonómicos, municipales o fondos europeos y su acceso suele requerir la presentación de proyectos que cumplan criterios ambientales y de innovación.
¿Cuánto cuesta abrir una gasolinera en España en 2026?
Montar una gasolinera es un proyecto intensivo en capital y los importes varían considerablemente según la ubicación, el tamaño de la instalación y los servicios ofrecidos.
Para una gasolinera tradicional adquirir el terreno puede suponer desde 100.000 hasta 500.000 euros o más, dependiendo de la zona y la disponibilidad. A esto hay que sumar la construcción y adecuación de la infraestructura, que puede elevar la inversión total a varios cientos de miles de euros adicionales.
Por otro lado, los costes de licencias, permisos y estudios técnicos oscilan entre 5.000 y 15.000 euros y las inversiones en equipamientos (como tanques, surtidores, sistemas de seguridad, etc) pueden ser también de seis cifras.
En el caso de las gasolineras low cost o desatendidas apostar por una franquicia puede requerir una inversión inicial orientativa que oscilaría de 300.000 a 400.000 euros.
Costes recurrentes y retorno esperado de la inversión al montar una gasolinera
Además de la inversión inicial, los costes operativos permanentes incluyen seguros, mantenimiento de la instalación, impuestos y, si existe personal, salarios y cargas sociales. Las estaciones low cost suelen compensar parte de estos gastos con menos empleados, aunque esto también implica inversiones en tecnología.
Bajo condiciones favorables de tráfico y margen de precios, la recuperación de la inversión en un formato low cost puede ocurrir en un horizonte de 3 a 5 años, si bien esto depende fuertemente de la ubicación, los volúmenes de venta y la competencia local.
¿Es rentable montar una gasolinera ‘low cost’ en 2026?
La rentabilidad de una estación de servicio depende de múltiples factores, como el modelo de negocio, los costes operativos, el volumen de ventas y la estrategia competitiva.
“En el caso de las estaciones de servicios independientes acuden al mercado libre y escogen el mejor precio posible. Esto les permite vender a un precio más competitivo”, comenta para L’Express Franchise el director editorial de la revista Estaciones de Servicio. En relación a las desatendidas asegura que hay una clara reducción de costes asociadas a no tener personal. Esto les facilita “obtener un margen decente con unos precios más que competitivos.”
Los formatos low cost —especialmente cuando funcionan en régimen desatendido— reducen muchos de esos costes fijos. Para el responsable de la revista, tomando el convenio estatal, el coste por empleado asciende a 23.000 a 32.000 euros anuales (según pluses, antigüedad, nocturnidad, turnicidad, festivos y estructura de la estación).
“Esto teniendo en cuenta que una estación con personal, tiene entre 3 y 10 empleados, varios turnos y diferente personal para los fines de semana o festivos supone una gran diferencia”, destaca.
LEER TAMBIÉN
Mientras que Rabadán, director general de CEEES, contextualiza este fenómeno señalando que la liberalización del mercado a partir de 2013 “ha supuesto el florecimiento imparable de este tipo de instalaciones. Los menores costes de explotación hacen que necesiten menos facturación para alcanzar el umbral mínimo de rentabilidad“, señala.
Sin embargo, el responsable de la patronal también advierte que “una estrategia basada únicamente en el precio es cortoplacista y difícilmente podrá adaptarse a la nueva realidad de las estaciones de servicio,” indicando que la rentabilidad tendrá que acompañarse de servicios complementarios o diversificación para ser sostenible a largo plazo.
¿Se puede abrir una franquicia de gasolineras en España en 2026?
Abrir una franquicia de gasolineras en España en 2026 sí es posible, aunque requiere una inversión importante, permisos urbanísticos y cumplimiento de normativa energética y medioambiental. El sector ha evolucionado hacia modelos low cost y automatizados, que reducen personal y costes operativos, facilitando la entrada de nuevos operadores.
Entre las enseñas que impulsan este formato destacan Fast Fuel, Petrogold, Naftë o Autonetoil, que ofrecen acompañamiento en ubicación, permisos y puesta en marcha. La inversión puede variar mucho según el tamaño y el suelo disponible, pero en franquicias low cost suele situarse desde unos 200.000-250.000 € o más, pudiendo crecer considerablemente si hay obra civil o compra de terreno.











