Las franquicias especializadas en la enseñanza de idiomas atraviesan un momento bastante dulce y de expansión en el mercado español. Las impulsa una demanda social cada vez más amplia —padres preocupados por el futuro académico de sus hijos o empresas que necesitan formar a sus empleados—, y estas enseñas han sabido evolucionar muy bien desde el modelo tradicional de academia hacia formatos más flexibles, con más tecnología y adaptados a las necesidades actuales.
El idioma como necesidad: así lo ven las franquicias educativas
El inglés sigue siendo el idioma más aprendido en España, con más del 85 % de los estudiantes, según datos de Eurostat. Sin embargo, el interés por otras lenguas crece: francés, alemán, italiano e incluso el chino y el árabe están consolidando la oferta en muchos centros. Y las franquicias no son ajenas a esa tendencia.
“Hay más conciencia social de que en España el inglés ya no es una opción, es una necesidad y una obligación, y por las necesidades del mercado prevemos que crezca en este sentido”, afirma Albert Camins, CEO y fundador de Ms&Mr Language. De hecho, esta enseña ha crecido de forma notable en los últimos años, pues aunque llevan más de 10 años en funcionamiento, empezaron a conceder franquicias en 2019.
Una expansión que se apoya en la tecnología
La pandemia de la Covid-19 fue un punto de inflexión para muchas franquicias, porque algunas no consiguieron sobrevivir, pero las que lo hicieron tuvieron que adaptarse a la tecnología y a otro modelo de enseñanza. En el caso de Ms&Mr Language, pudieron mantener el servicio activo vía online e identificaron nuevas vías de negocio.
“El año del Covid-19 fue complicado para todos, pero lo superamos bien, pasando a los alumnos a la modalidad online, haciendo un buen seguimiento de los clientes y formando a los profesores. Ahora vemos muchas oportunidades en el B2B —business to business—, sobre todo en formación a empresas, un canal que antes no estaba tan explotado y que hoy ofrece una vía de crecimiento clara”, señala.
Esta diversificación ha sido importante también en la recuperación y consolidación del sector. Además del refuerzo escolar y la formación infantil, muchas franquicias han ampliado su oferta a adultos, preparación de exámenes oficiales, programas específicos para empresas y clases híbridas. La tecnología, lejos de sustituir la presencialidad, ha permitido ampliar públicos y formatos.
¿Cómo es una franquicia de idiomas hoy?
“Buscamos que se vean desde la calle, que haya transparencia. Tenemos centros donde se ven hasta cuatro clases desde fuera. Queremos normalizar lo que ocurre dentro de una academia”, explica Camins.
Franquicias de idiomas
El modelo de franquiciar un negocio de idiomas está diseñado para equilibrar una inversión moderada y un retorno rápido. En el caso de Ms&Mr Language, el canon de entrada es de 25.000 euros, a lo que hay que sumarle una inversión de unos 60.000 euros. Los centros suelen tener entre 120 y 260 metros cuadrados, y se prioriza la visibilidad.
En este caso, los royalties mensuales ascienden al 6,61% sobre la facturación sin IVA, de los cuales un porcentaje se destina directamente a campañas de marketing. El plazo medio de retorno es de 2,5 años, pero el CEO de Ms&Mr Language señala que algunas de sus franquicias han alcanzado el break-even solo unos meses después de la apertura.
El perfil del nuevo franquiciado: del aula al emprendimiento
Otro de los casos del éxito de las franquicias de idiomas es su apertura a perfiles diversos. Existen inversores que buscan rentabilidad sin implicación directa, parejas que compatibilizan su empleo con la gestión de un centro o docentes que deciden dar el salto al emprendimiento. Para estos últimos, el acompañamiento de la central es importantísimo.
“Tenemos un caso reciente en Barcelona: un profesor con buena formación académica, pero sin experiencia en negocio. Le ayudamos a buscar financiación, a negociar el alquiler, lanzamos campañas en redes sociales y con flyers en escuelas, captando clientes por todos los canales. Ya tiene inscripciones para julio y septiembre”, añade.
Retos y oportunidades del sector de las franquicias de idiomas
Las franquicias de idiomas compiten hoy con academias independientes y, sobre todo, con muchas plataformas online y aplicaciones móviles. Sin embargo, el valor añadido de una marca consolidada, el respaldo de la central y la capacidad de adaptarse a la demanda del mercado ofrecen muchas ventajas frente a otros mercados.
A esto se suman las nuevas líneas de negocio aún por explorar: aprendizaje combinado con actividades de ocio, idiomas como herramienta para emprender, integrar distintas disciplinas creativas… En todos estos entornos, Albert confía en que la franquicia será protagonista: “Es un modelo validado. Lo que viene ahora solo puede ir a mejor”.
Actualmente, el inglés es la lengua que más interesa a los españoles, porque es una lengua con más de 1.500 millones de hablantes y es el idioma de los negocios por excelencia. Sin embargo, poco a poco crece el interés por otras lenguas, pero parece que no desbancarán al inglés, que sigo siendo una necesidad básica. Y las franquicias de formación en idiomas están sabiendo ocupar muy bien ese espacio con propuestas innovadoras, rentables y preparadas para escalar.











