Nuestro mundo gira a una velocidad tan vertiginosa que no es de extrañar que incluso en los supermercados se note dicha transformación. Y es que cada vez más cadenas están dándole una vuelta al concepto, dejando de ser simplemente un lugar para llenar la despensa y pasando a convertirse en un espacio en el que, además de comprar, también se puede comer, gracias a sus servicios de restauración y take away.
El ready to eat ya no se puede considerar una moda: se trata de una respuesta directa a los cambios tan profundos que han sufrido nuestros hábitos de consumo y donde el supermercado ya no solo abastece sino que también resuelve el hambre inmediata.
Ventajas del ‘take away’ en los supermercados
Para las cadenas de distribución, la apuesta por este tipo de concepto tiene ventajas muy claras. Los platos preparados ofrecen márgenes superiores, la frecuencia de las visitas aumenta y hasta se permite rentabilizar mejor el metro cuadrado.
Para el consumidor además el atractivo es más que evidente: el servicio es rápido, el precio está bien controlado y ofrece la posibilidad de comer algo caliente y variado sin tener que esperar a que un repartidor llegue a casa. A fin de cuentas te resuelve la comida del día en muy pocos minutos, algo que resulta esencial especialmente en entornos urbanos en los que los ritmos son mucho más frenéticos y asfixiantes.
El sector alimentación apuesta por los platos preparados en sus supermercados: listo para comer
Por todo ello, no es casualidad que muchas grandes cadenas como pueden ser Mercadona, Carrefour, Lidl, Alcampo, Eroski o El Corte inglés hayan reforzado su oferta en platos preparados, ni que supermercados regionales como Dialprix hayan apostado por modelos híbridos en los que la frontera entre el retail y la hostelería se difuminan. Porque ya no solo se trata de llevarse la comida a casa: hay mesas, microondas, bebidas frías y todo un conjunto de servicios pensados para que se consuma de manera inmediata en el sitio.
Los Bistrós de Alcampo
La posibilidad de comer dentro del propio establecimiento responde a una evolución natural de los hábitos de consumo. En Alcampo llevan tiempo trabajando esta propuesta a través de los Bistrós, que forman parte de la experiencia de compra en sus hipermercados. Actualmente cuentan con 19 Bistrós repartidos por todo el territorio nacional, que son espacios pensados para ofrecer una propuesta gastronómica amplia y flexible, adaptada a distintos momentos de consumo, de acuerdo con la empresa.
Cómo el ‘take away’ está transformando la gestión de los supermercados
El verdadero giro, sin embargo, no está en las vitrinas calientes sino en la forma en que se gestiona el negocio. Según explica Pablo Douglas, experto en retail y profesional en Dialprix, el modelo tradicional de supermercado se queda corto para ese nuevo escenario.
“La gestión pura de stock ya no es suficiente. Pasamos de la reposición a la teatralización y venta asistida”, señala. En otras palabras, el supermercado deja de ser un espacio neutro para convertirse en un entorno que debe seducir.
La sección take away implica además una venta consultiva. El personal ya no se limita a cobrar; también interactúa con el cliente de manera más concreta y establece una dinámica diferente, adquiriendo un peso decisivo.
Incluso la forma de presentarlo es diferente: lejos de la frialdad de la estantería de siempre, aquí hay una vitrina que está en movimiento, con olores que invitan a comer y a veces show cooking. El cliente no decide por tanto con una lista de la compra sino con el estómago.
Por qué el ‘take away’ exige una gestión más propia de un restaurante a las tiendas
Este modelo híbrido introduce complejidades propias del sector de la hostelería y eso hay que tenerlo en cuenta. La producción pasa de ser estática a dinámica, con planificación por franjas horarias y atención constante a los picos de consumo del medio día o la tarde-noche.
Douglas subraya que el gestor del punto de venta debe pasar del control de inventario a la gestión de cocina: fichas técnicas con gramajes y tiempos de cocción, control del coste por ración y, sobre todo, consistencia en el sabor. “Que esté siempre igual” es una condición básica para la fidelización del concepto, igual que en cualquier restaurante.
La gestión de mermas también cambia radicalmente. Frente a los productos de larga caducidad, los platos preparados requieren de unas políticas activas de descuentos de última hora y decisiones rápidas con las que minimizar el desperdicio.
El supermercado que compite con la hostelería: un cambio de reglas con el “mercaurante”
Sin duda, uno de los puntos más delicados de este modelo de supermercado es que entra en competencia directa con la hostelería. Nos encontramos así con un nuevo tipo de cliente que además de comprar precios, pone en valor la experiencia completa: “El estándar de servicio cambia”, apunta Douglas. “Si el cliente no puede resolver su comida en menos de cinco minutos, la propuesta pierde sentido”.
La velocidad, la facilidad y la claridad de la oferta se vuelven críticas. Y en este contexto, el propio perfil del franquiciado también evoluciona. Si antes bastaba con ser un gestor eficiente, ahora se requieren nuevas habilidades más cercanas a las de un jefe de sala que a las de un responsable de almacén y ya no solo hay que tener presente los KPI clásicos como las ventas, rotación o margen sino también valores relacionados con la frescura y el servicio.
Douglas lo resume con una metáfora bastante reveladora: el gestor tradicional del supermercado actuaba como un bibliotecario eficiente (que ordena, clasifica y presta); el del “mercaurante”, como un anfitrión que sugiere, atrae y gestiona la inmediatez del hambre.
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Las claves del éxito en el listo para comer en supermercados
Con tantas cadenas apostando por esta nueva idea del listo para comer, la diferenciación se vuelve uno de los mayores retos a los que se enfrentan las compañías. Douglas indica que el futuro se decidirá en función de cuatro grandes ejes.
1 – La conveniencia extrema
El tiempo se ha convertido en el nuevo lujo y las soluciones “coger, pagar y listo” marcarán la diferencia. Procesos de pago ágiles y flujos claros serán tan importantes como el propio producto.
2 – El bienestar y la salud
El consumidor ya no quiere comer “cualquier cosa”. Busca opciones equilibradas, ingredientes frescos y transparencia. En su opinión, la comida saludable deberá representar más de la mitad de la oferta si se quiere seguir siendo relevante.
3 – El valor por dinero
No se trata de ser el más barato, sino de convertirse en la compra inteligente: calidad a un precio justo, capaz de competir tanto con la hostelería como con el delivery.
4 – El consumo consciente
Packaging reciclable, reducción del desperdicio y apuesta por producto local y km 0 empiezan a influir de forma real en la decisión de compra, especialmente entre los consumidores más jóvenes.
En síntesis: “Tiempo, bienestar, valor y conciencia”.
La expansión del take away en supermercados implica por tanto una redefinición del papel del retail alimentario. El súper se convierte con ello en un espacio capaz de resolver una necesidad aún más inmediata, diaria y hasta emocional: comer bien sin complicaciones.
La incógnita ya no está en si este modelo ha llegado para quedarse. Todo apunta a que sí. La gran pregunta es qué cadenas lograrán ejecutarlo mejor sin perder su identidad.
Nuestro resumen EN
5 puntos clave
PoR L'EXPRESS CONNECT IA
(Verificado por nuestra redacción)
Aquí tienes un resumen en cinco puntos clave del artículo sobre el tema: Cómo los supermercados están transformando la venta con ‘take away’ y platos preparados.
Transformación del supermercado
Deja de ser solo un lugar para comprar y se convierte en un espacio donde también se puede comer.
Gestión híbrida
La producción pasa de estática a dinámica, con control de cocina, gramajes, coste por ración y consistencia en el sabor.
Competencia con hostelería
Surge un nuevo perfil de cliente que valora rapidez, experiencia y calidad, y un nuevo perfil de franquiciado con habilidades de jefe de sala.
Claves del éxito
tiendas de conveniencia extrema, bienestar y salud, valor por dinero y consumo consciente marcan la diferencia en el modelo “ready to eat”.
Expansión y futuro
El take away consolida al supermercado como un espacio capaz de resolver necesidades inmediatas y emocionales, integrando retail y gastronomía.













