Crecer es el objetivo natural que cualquier empresa se plantea después de validar su modelo de negocio. También se aplica a las franquicias, aunque en este caso tenemos que hacernos más preguntas. ¿Cómo escalar sin perder el control de la marca, de los procesos y de la calidad del servicio? La expansión siempre suele ser una buena noticia, sobre todo a nivel de rentabilidad, pero también puede llegar a ser un riesgo si no hay una estructura bien definida detrás y visión a largo plazo.
Crecimiento orgánico de un negocio vs. crecimiento en franquicia: ¿en qué se diferencian?
Si hablamos de crecimiento, suele haber dos caminos. El primero, un crecimiento orgánico con tiendas propias y el segundo, la expansión mediante franquicias. Los dos modelos tienen sus propias ventajas, aunque su viabilidad dependerá del negocio y de lo que se necesite para sostenerlo.
¿Qué es el crecimiento orgánico de una empresa?
El crecimiento orgánico es el que se basa en la apertura de tiendas propias, y evidentemente ofrece un grado muy alto de control. La central es la que se encarga de decidir, ejecutar y supervisar directamente cada punto de venta. Alberto Murcia, CEO de Realtyplus, explica que este modelo “permite más control y una cultura coherente”, aunque la parte negativa es que es una implantación más lenta (también más sólida) que necesita “más capital, más tiempo y equipos más amplios”.
¿Cómo funciona el crecimiento de un negocio con franquicias?
La otra opción es el crecimiento mediante franquicias, es decir, “expandir la marca apoyándose en socios que operan el negocio siguiendo un modelo ya probado”, según explica Alba Arnal, directora de Expansión de Interdomicilio. En consecuencia, este sistema “permite crecer más rápido y con menor inversión directa”.
En la práctica, hay redes que optan por combinar ambos modelos. Realtyplus, por ejemplo, consolida primero la estructura central y los procesos, y después permite que los franquiciados escalen el modelo en su territorio.
¿Qué riesgos existen al hacer crecer tu negocio?
Cuando una marca decide franquiciar, es normal sentir miedo a perder el control, por todo el camino recorrido y porque “compartes la marca que has creado y eso puede generar cambios”, según Arnal. Aunque reconoce que el miedo es comprensible, señala que es importante identificar dónde están realmente los riesgos.
Y aquí importa mucho el otro 50 % del proceso, que es elegir bien los socios, que pasarán a convertirse en franquiciados. La directora de Expansión de Interdomicilio cree que deben compartir “tu visión y valores, y establecer un acuerdo basado en el trabajo conjunto, la transparencia y el compromiso por hacer las cosas bien”.
Por otro lado, desde Realtyplus coinciden en encontrar el equilibrio entre el control y la autonomía. “Cada franquiciado opera con plena autonomía comercial, pero bajo un marco común que garantiza estándares, ética profesional y calidad global”, reconoce Murcia.
¿Cómo hacer crecer tu negocio de forma segura?
Si llegados a este punto te decantas por la opción de franquiciar, en lugar de por las tiendas propias, ya intuirás que para mantener el control debe haber siempre sistemas claros y consistencia. Esa es la naturaleza del modelo de franquicia, que se diferencia de otros por el acompañamiento para poner en marcha un negocio, la orientación y la formación.
Ese acompañamiento “marca una gran diferencia” y se apoya en herramientas concretas, como pueden ser manuales operativos, formación inicial y continua, tecnología, soporte real, auditorías periódicas y mejora constante. Es lo que Alberto Murcia define como “el sistema operativo de la franquicia”.
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Señales de alerta y buenas prácticas en el proceso de expansión de un negocio
Uno de los errores más habituales cuando hablamos de expansión es confundir el crecimiento con el éxito inmediato. Arnal explica que hay señales muy claras y reconocibles que deberían alertarnos de que una marca está creciendo demasiado rápido o sin una estructura suficiente. Una de las más importantes es analizar el comportamiento de toda la red, y no solo de las nuevas aperturas.
Otro ‘secreto’ es que en ningún momento se pierda la alineación entre la central y los franquiciados, porque si eso ocurre, “el crecimiento puede volverse desorganizado e inabarcable”.
Por eso, antes de tomar la decisión de franquiciar o decantarse por las tiendas propias, Arnal recomienda “hacer una reflexión real sobre si el modelo es verdaderamente franquiciable”. Estas son algunas de las preguntas que propone la directora de Expansión:
- ¿Mi negocio sería interesante en otros lugares, ciudades o países?
- ¿Dispongo de procesos y protocolos que puedan transmitirse para mantener los estándares de calidad?
- ¿Qué valor puedo aportar a un franquiciado que no obtendría emprendiendo por su cuenta?
Por tanto, su conclusión es evidente: “El modelo de franquicia es una excelente vía para crecer y construir negocios sostenibles en el tiempo, siempre que exista una estructura fuerte detrás”.
Alberto Murcia, por su parte, lo zanja con una ‘regla’ muy sencilla: “Crecer, sí; pero solo donde podamos garantizar el mismo nivel de servicio que en la central. Cuando la marca cuida este equilibrio, la red se vuelve sólida, rentable y sostenible a largo plazo”.
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5 puntos clave
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(Verificado por nuestra redacción)
Aquí tienes un resumen en cinco puntos clave del artículo sobre el tema: Cómo gestionar la expansión de un negocio sin perder el control.
Crecimiento
Existen dos vías principales: orgánico con tiendas propias o mediante franquicias.
Control
Las tiendas propias permiten máxima supervisión, mientras que las franquicias requieren protocolos claros.
Riesgos
El principal peligro es perder calidad y coherencia si no hay procesos definidos y socios alineados.
Acompañamiento
La central debe ofrecer formación, manuales, soporte tecnológico y auditorías para mantener estándares.
Señales
Vigilar la red existente y la alineación con la central previene un crecimiento desorganizado e insostenible.














