¿Qué puedes esperar de la formación en franquicia?

Wat kun je verwachten van franchisetraining?

Etapa clave en la integración de un franquiciado, una formación inicial bien pensada es esencial para reproducir con éxito un concepto. La uniformidad y el buen funcionamiento de un rótulo dependen en gran medida de ello. Entonces, ¿qué debe esperar de ella el propietario del proyecto?


Al convertirse en franquiciado, un empresario suele descubrir un nuevo sector empresarial, así como la profesión de empresario. Afortunadamente, su franquiciador está a su disposición para proporcionarle los conocimientos que necesita para dirigir su negocio sin problemas, sobre todo mediante la formación inicial.

Transmisión de conocimientos

Además de la marca y el apoyo, el modelo de franquicia se basa en la transmisión del saber hacer. El reglamento de exención europeo nº 330/2010 de 20 de abril de 2010 define este know-how como “un conjunto secreto, sustancial e identificado de información práctica no patentada resultante de la experiencia del franquiciador “.

Es este saber hacer el que aprovecharán los franquiciados para desarrollar su negocio. Para transmitir este saber hacer, el franquiciador tiene dos opciones, que suelen ser complementarias.

  • El manual de funcionamiento, que enumera todos los puntos que permitirán a la cadena diferenciarse de la competencia y las prácticas que le permitirán reproducir el éxito de la unidad piloto.
  • La formación inicial, que va más allá de los conocimientos técnicos plasmados sobre el papel, dará a los franquiciados la oportunidad de adquirir las mejores prácticas y valores de la marca, así como los aspectos básicos de la gestión de un negocio.

Aunque el franquiciador no está necesariamente obligado a realizar esta formación inicial una vez entregado el manual de funcionamiento, hay que tener en cuenta que el éxito de la red depende en gran medida de su contenido, duración y del cuidado que se ponga en garantizar su calidad. Por tanto, la formación impartida puede considerarse parte integrante del proceso de integración del franquiciado.

El coste y la duración de la formación en franquicia

El coste, la duración y el contenido de la formación inicial varían mucho de una red a otra. Hay varios factores que pueden influir en estas cifras: el sector de actividad, las elecciones del franquiciador y la experiencia previa del franquiciado, en particular.

Por tanto, desde tres días hasta 6 meses, todo es posible, dependiendo de la marca. En todos los sectores, la duración media de la formación inicial se estima en 36 días, según las cifras de la encuesta anual sobre la franquicia realizada por Banque Populaire y la Federación Francesa de la Franquicia. En el mejor de los casos, con una formación a medida, es posible ahorrar tiempo evitando volver a repasar conceptos que el propietario del proyecto ya ha adquirido a través de su experiencia profesional previa.

La formación suele dividirse en fases teóricas y prácticas. La fase teórica sirve para aprender los fundamentos del oficio. Durante la fase práctica, el nuevo franquiciado pondrá a prueba sus conocimientos frente a la realidad sobre el terreno, ya sea en la unidad piloto o en otro punto de venta.

La mayoría de las veces, el coste está incluido en el canon de entrada, ¡pero corresponde al franquiciado comprobar que realmente es así! El coste medio de la formación se estima entre 400 y 700 euros al día. Este precio varía en función de las necesidades de equipamiento y de las personas implicadas, según sean internas o externas a la empresa.

Por supuesto, también es esencial que los futuros franquiciados se informen sobre el plan de formación de la red. Este es un paso necesario si quieres saber más sobre el contenido de la formación y lo que aportará a tu empresa. También es una oportunidad para comprobar si será posible que los empleados potenciales del franquiciado también se beneficien de la formación con la marca.

El contenido de la formación inicial

Como ya se ha explicado, la formación inicial del franquiciado es parte integrante del proceso de integración: además de los conocimientos y el saber hacer que aportará, ayudará a crear vínculos entre el equipo del franquiciador y el franquiciado, así como entre los franquiciados.

En función de la actividad, los principales temas tratados son la gestión, la administración y la organización administrativa. La red también se centrará en sus propios métodos de venta y/o aspectos legales, conceptos de marketing y, por supuesto, las herramientas y el software que utiliza a diario la marca.

Al final de la formación, y posiblemente tras una prueba de lo aprendido poniéndolo en práctica sobre el terreno, el franquiciado habrá conocido a todo el equipo de la central y a otros franquiciados, y se habrá sumergido en las mejores prácticas, los valores y el espíritu de la red. Así tendrán todas las claves que necesitan para que su negocio empiece con buen pie.

Lejos de ser abandonados a su suerte, los empresarios suelen contar con el apoyo de la marca en los primeros días de su negocio. A partir de entonces, un coordinador de la red debe visitarla regularmente para comprobar que todo va bien y que se respeta la imagen de marca. Por último, se han organizado sesiones de formación continua en un gran número de cadenas para actualizar las mejores prácticas y adaptarse a los posibles cambios de concepto.

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