¿Cómo dejas tu trabajo?

Te has decidido, estás a punto de embarcarte en un nuevo proyecto. Por tanto, como trabajador por cuenta ajena, te estás planteando dimitir o rescindir el contrato con tu empresario. Como quieres separarte en buenos términos, piensas en la mejor manera de despedirte de este trabajo.


Antes de hacer el anuncio, en las primeras fases de tu marcha o después de tu último día, aquí tienes algunos consejos útiles para hacer un cambio suave y convertir a tus antiguos jefes en tus aliados.

Sentirte cómodo con tu decisión

Dejar un trabajo es algo que tienes que decidir tú primero.

Cuando dejes un trabajo por motivos de conservación personal, cuanto antes tomes la decisión y la anuncies, mejores serán las circunstancias de tu marcha.

Cuando dejas un trabajo que, sobre el papel, es perfecto, ciertos sentimientos pueden interponerse. Y a veces, posponer tu dimisión. Tómate tu tiempo para sentirte cómodo con la idea de marcharte. Si nos lo permites, escucha atentamente este consejo: no te sientas culpable por marcharte. Como sabes, nadie es insustituible. Los plazos de un proyecto, una mala contratación o un equipo con poco personal no deben mantenerte en un trabajo que ya no te conviene. Quédate tranquilo, y ten esto en cuenta: la organización funcionaba antes y funcionará después de ti, estés o no estés.

Del mismo modo, si estás muy unido a tus compañeros, dejar tu trabajo no significa dejarlos. Tendrás otras oportunidades de reunirte.

Tienes derecho a marcharte, sobre todo cuando es para salir de una situación que ya no te conviene. Sólo tú sabes cuándo ha llegado el momento de decir adiós a ese trabajo.

Al mismo tiempo, está la cuestión de la seguridad financiera. Sean cuales sean tus motivos para irte, te sentirás más tranquilo si te vas con un colchón. Basándote en tus ingresos y gastos actuales, evalúa tus necesidades económicas y cuánto tiempo puedes vivir sin ingresos asegurados. Esta mezcla de cantidad y duración te dará una idea del colchón que necesitas planificar para sentirte cómodo con tu decisión.

Una vez delimitadas estas dos zonas, puedes anunciar tu intención a las personas adecuadas.

Notificar a tu empleador

Tienes varias opciones para anunciar tu intención de marcharte: oralmente o por escrito. Sólo podemos aconsejarte que envíes o entregues una carta de dimisión a Recursos Humanos y a tu jefe. Si lo envías, hazlo por correo certificado. Si lo entregas en mano, pide un acuse de recibo (firma o documento de devolución).

No estás obligado a motivar tu dimisión; basta con que expreses tu deseo de dimitir de forma clara e inequívoca.

Además, y porque quieres irte en buenos términos, habla con tu jefe. Durante una entrevista, los dos podéis hablar del contexto o de vuestras motivaciones si sentís la necesidad de hacerlo. Habla de las secuelas y asegúrate de que todo va bien por su parte.

Descubre nuestras franquicias