Franquicia: ¿cómo puedes aumentar tu contribución personal?

29 noviembre 2022

Hay reglas inmutables para financiar la puesta en marcha de una franquicia. Sólo una aportación personal de capital propio suficiente te da acceso al sacrosanto crédito bancario. Aquí tienes 5 formas de aumentar tu inversión inicial.


“Aporté 18.000 euros de fondos personales procedentes de mis ahorros. Esto me permitió obtener un préstamo bancario de 60.000 euros”, explica Nathalie Bodard. Este franquiciado de la empresa de servicios a la persona La main Tendue, que tiene su sede en Retiers, Bretaña, desde septiembre de 2022, se encuentra dentro de las estadísticas de financiación de franquicias. Por término medio, se requiere una aportación personal de entre el 30% y el 35% de la inversión total. Incluso puede llegar al 50% en el sector servicios, ¡que se considera más arriesgado! El capital propio aportado por el empresario representa los recursos sostenibles que pertenecen directa o indirectamente a la empresa. Cuanto más altos sean, más confianza inspirará la empresa no sólo a los franquiciadores, sino también a los bancos y socios financieros que puedan poner garantías contra ella.

Con inversiones que oscilan entre 50.000 y 200.000 euros en franquicia, y de hasta 500.000 euros en los sectores de la restauración, el comercio minorista y la hostelería, es fácil imaginar las enormes sumas de dinero que los franquiciados necesitan reunir para empezar. “Por término medio, la aportación personal es de unos 110.000 euros para una franquicia madura. Es algo inferior para una red más joven”, dice un banquero especializado en el mercado profesional. Estas sumas, lejos de estar al alcance de todos, afortunadamente pueden aumentarse activando diversas palancas.

Una mano amiga

El Love Money, dinero prestado por amigos íntimos o familiares, puede utilizarse para reunir unos miles de euros para lanzar un proyecto. Sin embargo, esta ayuda debe ser supervisada por los distintos protagonistas, ya que el dinero y la amistad rara vez van de la mano. Reconocimiento de deudas, regalos… es esencial aclarar la situación por escrito para evitar malentendidos.

Préstamos de honor de las redes de apoyo a la creación de empresas

La forma más segura, y sobre todo la más eficaz, es obtener un “préstamo de honor” para aumentar tu capital inicial. Estos préstamos sin intereses los conceden redes de apoyo a la creación de empresas como Initiative France, France Active y Réseau Entreprendre, tras un proceso de selección basado en la solicitud. Los franquiciados no son el grupo objetivo favorito de las organizaciones distribuidoras, pero merece la pena solicitarlo, sobre todo si estás empezando con una red joven o si el concepto tiene una dimensión social o ecológica. El tamaño de los préstamos -de 5.000 a 15.000 euros- proporciona apalancamiento con los bancos. También tienen la ventaja de estar disponibles para dos franquiciados implicados en el mismo proyecto, ya que los préstamos se conceden al propio propietario del proyecto. Sin embargo, debes saber que estos préstamos son como cualquier otro. No olvides incluir el importe del reembolso en tu plan de empresa.

Subvenciones

Otra posibilidad son las subvenciones, que pueden aumentar significativamente el capital propio. Es imposible enumerarlos todos, ya que varían de una región a otra y se dirigen a proyectos diferentes. La mejor forma de informarse sobre ellas es ponerse en contacto con una organización de apoyo a la creación de empresas o con la CCI. Estas estructuras suelen tener un conocimiento detallado de la ayuda regional.

Ayuda de capital de Polo Empleo

Los franquiciados que estén en paro e inscritos en Polo Empleo pueden solicitar el pago de su prestación por desempleo en forma de ayuda al capital de la empresa (también pueden cobrar el subsidio de desempleo). La cuantía de esta ayuda -Arce- corresponde a un “capital de derechos”, equivalente al 45% del resto del derecho a la prestación por desempleo y que se abona en dos plazos. Si el proyecto ofrece perspectivas de crecimiento rápido, la opción Arce es atractiva. Los franquiciados podrán pagarse un sueldo mientras inyectan capital en su negocio. En cambio, si se prevé que la empresa se desarrolle más lentamente, es mejor optar por el subsidio de desempleo. Esto nos permite mantener unos ingresos seguros para vivir.

La implicación del franquiciador

Los franquiciados que carezcan de capital pueden pedir ayuda a sus franquiciadores. Hay dos escenarios posibles: obtener un préstamo del franquiciador (portabilidad) o dar al franquiciador una participación en el negocio (franquicia participativa) a cambio de una inversión en capital. Estas prácticas son habituales en el sector de la restauración, donde las inversiones son elevadas. En ambos casos, debemos estar atentos porque estas herramientas financieras se utilizan poco y a menudo se conocen mal. Las condiciones de reembolso, las cláusulas de salida o rescate, el calendario de las operaciones, etc., deben figurar en blanco y negro. Estas garantías son esenciales, pero permiten acceder a la franquicia a franquiciados que no disponen de una cuenta bancaria bien provista.

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